Panelista:
 Juan Aguilar Le¢n
 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
 Lima, Per£


 Quiero, en primer lugar, agradecer esta oportunidad y  decirles  qu‚
 bueno es que UNICEF junto con el INEI, con CELADE, con el Ministerio 
 de la Presidencia, FONCODES, el BID,  y  el  Fondo  de  Poblaci¢n de 
 Naciones Unidas, estemos patrocinando  este evento. Creo que ha sido 
 muy interesante este  seminario para avanzar  en  el conocimiento de 
 las diferentes metodolog¡as de medici¢n de la pobreza y centrarse en 
 lo que es sustantivo:  en la  formulaci¢n  de las  pol¡ticas  y  los 
 programas que llevar n a la superaci¢n y disminuci¢n de la pobreza.

 Si miramos el quehacer de UNICEF de unos 10 a 15 a¤os atr s y lo que 
 seguimos haciendo  en apoyo  de las  instituciones  de gobierno, del 
 sector privado, de las ONG  y de las comunidades, observamos que hay 
 un cambio, especialmente en  la  determinaci¢n de las metas sociales 
 conducentes a la plena  vigencia de la Convenci¢n sobre los Derechos 
 del Ni¤o.

 Todos  los  programas  en  los  que  estamos  involucrados, vuelvo a 
 repetir,  con  las  instituciones  del  gobierno y otras, tienen una 
 particularidad y  es la determinaci¢n de metas, una unidad de medida 
 para  ser cumplida en un tiempo determinado. Yo creo que esto nos ha 
 introducido  en  una  situaci¢n  muy  interesante que nos lleva a la 
 necesidad  de  disponer  de  las  estad¡sticas,  de  la  informaci¢n 
 confiable  y  oportuna, para poder saber d¢nde estamos en relaci¢n a 
 lo  propuesto,  facilitando  el  seguimiento  y la evaluaci¢n de los 
 programas sociales.

 El gran genio de esta nueva introducci¢n en UNICEF fue el se¤or James 
 P. Grant,  Director Ejecutivo, fallecido en enero de este a¤o. �l fue 
 quien  orient¢  esta nueva din mica incorporando en los programas que 
 auspiciamos la Convenci¢n sobre los Derechos del Ni¤o,para que tengan 
 como  medida  y  verificaci¢n de su aplicaci¢n las Metas de la Cumbre 
 Mundial en favor de la Infancia de 1990.

 Desde  hace  tres  a¤os,  justamente  con el INEI, venimos publicando 
 ®El  estado de la ni¤ez, la adolescencia y la mujer en el Per£¯. Esta 
 es  una informaci¢n selecta muy gr fica que nos permite presentar los 
 datos  provenientes del sistema estad¡stico nacional, y que  tiene el 
 prop¢sito de  contribuir  a una mayor comprensi¢n de los problemas de 
 estos  grupos  sociales  para  facilitar  as¡  el dise¤o de programas 
 sociales.

 Pero ‚se no es el £nico prop¢sito. Tambi‚n nos anima el de contribuir 
 no  solamente  al  conocimiento  de  d¢nde  estamos,  sino  tambien a 
 ®vulgarizar¯,  y voy a subrayar lo de ®vulgarizar¯, o sea, a difundir 
 ampliamente el conocimiento de encuestas y datos estad¡sticos, que se 
 quedan  almacenados  por much¡simo tiempo sin que se conozcan y pocas 
 veces  son  usados,  por  lo menos en muchos pa¡ses de Am‚rica Latina.

 Es  muy  importante  tener  la  informaci¢n  oportuna, y por supuesto 
 confiable,  que  nos  conduzca  a  la  definici¢n  de  las  pol¡ticas 
 necesarias  y  a las decisiones de inversi¢n y gasto en los programas 
 que  llevan  a  la  superaci¢n  de la pobreza. Es importante, en suma, 
 para  la definici¢n de pol¡ticas, para la toma de decisiones, para la 
 divulgaci¢n  del  conocimiento  y,  en  el  caso  de  los sistemas de 
 informaci¢n geogr fica, para identificar no solamente las  reas de 
 riesgo,  sino  la  acci¢n  de  inversi¢n  en  esas   reas.

 El  Programa  de  cooperaci¢n  Per£ - UNICEF 1992-1996 tiene un fuerte 
 componente de apoyo t‚cnico y  financiero orientado al monitoreo de la 
 situaci¢n de ni¤os, ni¤as y mujeres. En ese marco, coopera con el INEI 
 en  el establecimiento de un sistema de indicadores sociales. Para tal 
 efecto   se   ha   constituido   una  Comisi¢n  interinstitucional  de 
 indicadores   sociales,   con   participaci¢n  del  sector  p£blico  y  
 privado;  se ha elaborado una  base de datos con informaci¢n de m s de 
 200  indicadores, y se publica anualmente un Compendio de estad¡sticas 
 de  la  ni¤ez,  la  adolescencia  y  la  mujer,  entre las principales 
 actividades.

 Adem s,  hemos  colaborado  con FONCODES en la publicaci¢n del Mapa de 
 inversi¢n social y con el Ministerio de Educaci¢n en el Censo de talla 
 de  escolares  de  primer ingreso. Esto ha permitido tener informaci¢n 
 desagregada  a nivel de distritos y a nivel de escuelas. Cabe recordar 
 que la desnutrici¢n cr¢nica (talla/edad) es un indicador acumulado que 
 refleja  de  manera  muy  elocuente  el problema de calidad de vida, y 
 demuestra una alta correlaci¢n entre desnutrici¢n y niveles de pobreza. 
 Si  a  eso le  sobreponemos niveles de mortalidad infantil (mapa 1), o 
 mortalidad de  menores de 5 a¤os, yo creo que muy f cilmente se pueden 
 identificar en el pa¡s  reas de alt¡simo riesgo.

 Tan  importante  como  tener  informaci¢n  estad¡stica  es presentarla 
 y  difundirla  adecuadamente.  Como  ejemplo   est    la   publicaci¢n 
 ®Cumpliendo la promesa¯ de la Comisi¢n Especial del Plan de Acci¢n por 
 la Infancia  1992-1995.  Este  material  nos  permite  ver  los logros 
 importantes que el pa¡s ha tenido en una serie de metas que se fijaron 
 como  parte  de  los  acuerdos  de  la  Cumbre  Mundial en favor de la 
 Infancia de 1990.

 Como  se¤al‚  anteriormente,  tan importante como producir informaci¢n 
 es  difundirla.  Para  apoyar  esta  afirmaci¢n  voy  a  mostrarles un 
 conjunto  de  indicadores correspondientes  al  Plan  de Acci¢n por la 
 Infancia 1992-1995, ilustrados a trav‚s de gr ficos y mapas. Estos son 
 los  promedios nacionales de los principales indicadores de mortalidad 
 infantil,  mortalidad  de menores de 5 a¤os y mortalidad materna; pero 
 esta informaci¢n no ser¡a suficiente si no damos la dimensi¢n regional, 
 es  decir,  la situaci¢n urbana y rural. Yo creo que tales indicadores 
 dan  una  visi¢n  r pida y oportuna sobre la enorme disparidad que hay 
 entre el sector urbano y el rural; esto, llevado a los  mapas, permite 
 localizar   la   misma  informaci¢n  en  distintas   reas  geogr ficas. 
 Entonces,  en  una  sola l mina uno puede ver tendencias e identificar 
 las zonas donde este problema se manifiesta con mayor severidad.

Mortalidad materna

Objeto  de  un  tratamiento especial es lo relacionado con la mortalidad 
materna. Con datos del Population Council y de la Encuesta demogr fica y 
de  salud  1991-1992 (ENDES II),  presentamos  los niveles de mortalidad 
materna por 100 mil nacidos vivos a nivel nacional, urbano y rural, y de 
acuerdo  con  la  gradiente  de educaci¢n. Este es un fen¢meno por todos 
conocido,  pero  el  gr fico 1 nos permite ver las diferencias entre los 
grupos de  acuerdo  a  su  nivel  educativo,  y  cu les  son  las causas 
principales de  mortalidad materna. Las diferencias entre lo urbano y lo 
rural  y  de  tratamiento por personal adecuado durante el embarazo o el 
parto, son evidentes: los problemas se concentran en los niveles rurales 
o cuando la mujer no tiene ninguna educaci¢n.

Desnutrici¢n cr¢nica

En cuanto a la desnutrici¢n  cr¢nica (talla/edad)  se muestran los datos 
recientes  del  censo  de  talla (mapa 2):  el  promedio  nacional  y la 
diferencia  entre  masculino  y  femenino, urbano  y rural. Se puede ver 
inmediatamente  d¢nde  est   el  problema,  lo  cual me hace reiterar la 
importancia del uso de los mapas para visualizar problemas en diferentes 
 reas geograficas y, en este caso, la desnutrici¢n cr¢nica.

Vacunaciones

Uno  de  los  grandes  ‚xitos que el gobierno nacional ha tenido son las 
vacunaciones de ni¤os  menores  de 1 a¤o, con porcentajes por encima del 
8O%  (gr fico 2). El otro gran logro del Per£ ha sido la erradicaci¢n de 
la   poliomielitis,   present ndose   la  curva  de  descenso  hasta  la 
eliminaci¢n de los casos de poliomielitis en contraste con el incremento 
de  las  curvas  de cobertura en ni¤os menores de 1 a¤o. De este modo se 
presentan dos elementos que se complementan y la informaci¢n se hace m s 
precisa,  siendo  muy  ilustrativa si se desea saber en d¢nde estamos en 
este tema.

C¢lera

En  lo  relacionado  con el c¢lera (gr fico 3), se tiene la facilidad de 
que  los  sistemas  epidemiol¢gicos  del  Ministerio  de  Salud trabajan 
semanalmente,  de tal manera que la informaci¢n se puede tener con una o 
dos  semanas  de  retraso.  Se  puede  ver c¢mo en el a¤o 1992 el m ximo 
epidemiol¢gico se reduce hasta llegar a formar parte de las enfermedades 
diarreicas  end‚micas,  que se van a seguir presentando por mucho tiempo. 
Tambi‚n  se  contrasta  el  descenso de los casos de mortalidad de ni¤os 
menores de 1 a¤o con el uso de la terapia de rehidrataci¢n oral. La meta 
de  este  a¤o es llegar al 80% de uso de la terapia, no solamente de los 
sobres sino especialmente de la terapia, con lo cual creemos que la meta 
va a ser alcanzada a fines del a¤o 1995.

Plantas de yodaci¢n

Otro  tema  es  el  referido  al gran esfuerzo que se est  realizando en 
cuanto  a  la  yodaci¢n  de  la  sal.  En  el  mapa  3 lo que se hace es 
identificar  las  zonas  de  producci¢n de sal y ver si coinciden con la 
producci¢n de las cinco grandes plantas salineras que yodan la sal desde 
hace  mucho  tiempo. El esfuerzo ha consistido en se¤alar lo que todav¡a 
falta  por  hacer  en el presente a¤o para  llegar a una meta de 130 mil 
toneladas m‚tricas de sal yodada, que cubren la demanda potencial de sal 
para consumo humano.

Lista de comprobaci¢n de las unidades de rehidrataci¢n oral

Termino  presentando  un  ejemplo  de sistema de monitoreo -que llamo no 
param‚trico,  por  tratar  de  darle  un  nombre-  y que es una lista de 
comprobaci¢n  de  las unidades de rehidrataci¢n oral comunitarias (UROC). 
Hemos  pensado  en cu les son los 10 elementos que deber¡amos considerar 
para  decidir si la unidad m¡nima de atenci¢n para la rehidrataci¢n oral 
est   funcionando  adecuadamente,  para ir verificando y supervisando su 
trabajo, y para corregir -si procede- r pidamente.

Encuesta   simplificada   de   conocimiento  y  uso  de  la  terapia  de 
rehidrataci¢n oral (TRO)

Como   extensi¢n   de   este  enfoque  simplificado  de  recolecci¢n  de 
informaci¢n,  hemos dise¤ado un cuestionario para preguntar a las madres 
si conocen o usan las sales de rehidrataci¢n oral, y si las conocen c¢mo 
las  preparan,  adem s  de  incluir algunas preguntas sobre los l¡quidos, 
sobre  las  comidas,  y d¢nde obtienen las sales. Lo interesante de este 
m‚todo es que se puede pasar dos minutos conversando con una mam  en una 
casa, y hemos logrado tener 350 mil encuestas de este tipo.

Espero  haber  contribuido a los fines de este seminario, en relaci¢n con 
el  uso  de  la informaci¢n y c¢mo podemos hacer cosas £tiles mediante el 
uso   adecuado  de  la  tecnolog¡a,  para la  toma  de  decisiones  y  la 
implementaci¢n  y  supervisi¢n  del  avance  de  los  programas  sociales.

PERFIL DE LA URO COMUNAL

FECHA:
NOMBRE DE LA RESPONSABLE DE LA URO COMUNAL:
CARGO O FUNCION EN LA COMUNIDAD:
DESDE CUANDO FUNCIONA LA URO COMUNAL:
LOCALIDAD:      DISTRITO:     PROVINCIA:     DEPARTAMENTO :
INTERLOCUTOR O INSTITUCION QUE PROMUEVE:
SERVICIO DE SALUD DE REFERENCIA:
UBICACION DE LA URO COMUNAL:     RURAL   URBANA

LISTA DE COMPROBACION

Marcar con una se¤al en caso afirmativo:

1.      TIENE CARTEL O LETRERO DE IDENTIFICACION EN EL EXTERIOR DE LA URO
2.      TIENE JARRA DE MEDIDA DE UN LITRO CON MARCA
3.      SABE COMO PREPARAR LAS SRO (1)
4.      TIENE SALES DE REHIDRATACION ORAL ANOTE EL NUMERO DE SOBRES
5.      TIENE REGISTRO DE ATENCION
6.      TIENE MANUAL DEL VOLUNTARIO
7.      ENVIA ENFERMOS CON DIARREA AL SERVICIO DE SALUD
8.      HA RECIBIDO CAPACITACION SOBRE DIARREA
9.      RECIBE VISITAS DEL PERSONAL DE SALUD PARA VER EL FUNCIONAMlENTO DE LA UROC
10.CUANDO CONSIDERA QUE UN NI¥O ESTA DESHIDRATADO

1.      Observe o pregunte:
	-       ¨C¢mo prepara las sales de rehidrataci¢n oral?. 
	Acepte  como  correcta la respuesta si la voluntaria considera, en 
	la demostraci¢n o en la respuesta, lo siguiente:
	. Disolver todo el contenido de un sobre de sales de rehidrataci¢n 
	  oral en un litro de agua hervida.

2.      Pregunte:
	- ¨Cu ndo considera usted que el ni¤o est  deshidratado?.
	Considere correcta la respuesta si la voluntaria al menos menciona 
	dos de las siguientes caracter¡sticas:
	. Intranquilo, irritable 
	. Ojos hundidos 
	. Boca y lengua secas 
	. Sediento 
	. Signo del pliegue desaparece lentamente.