La prueba para determinar anemia en mujeres y niños constituye uno de los mayores esfuerzos que las Encuestas Demográficas y de Salud Familiar viene realizando desde la ENDES 19961. La prueba de anemia, en una muestra de sangre capilar, se realizó para todos los niños nacidos después de enero de 2003 y para las mujeres entre los 15-49 años. La prueba de hemoglobina se efectuó con la finalidad de fortalecer las políticas de salud pública para la prevención y manejo de la anemia nutricional, como estrategia de intervención para mejorar la salud de las madres y niños.
La anemia es una condición en la cual la sangre carece de suficientes glóbulos rojos, o la concentración de hemoglobina es menor que los valores de referencia según edad, sexo y altitud. La medición de hemoglobina es reconocida como el criterio clave para la prueba de anemia en mujeres y niños. La hemoglobina, un congregado de proteína que contiene hierro, se produce en los glóbulos rojos de los seres humanos y su deficiencia indica, en principio, que existe una deficiencia de hierro. Si bien se han identificado muchas causas de la anemia, la deficiencia nutricional debido a una falta de cantidades específicas de hierro en la alimentación diaria constituye más de la mitad del número total de casos de anemia. De este modo, la prueba de hemoglobina puede aceptarse como indicador indirecto del estado nutricional de hierro de las mujeres y niños.
La anemia con un nivel de hemoglobina por debajo de 11,0 g/dl al nivel del mar, está asociada con una disminución del transporte de oxígeno a los tejidos y a una menor capacidad física y mental, y probablemente con reducción en la resistencia contra las infecciones. Las mujeres anémicas son menos tolerantes a la pérdida de sangre durante el parto, particularmente cuando los niveles de hemoglobina descienden a menos de 8,0 g/dl. En casos más severos de anemia, las mujeres experimentan fatiga y un incremento del ritmo cardíaco en reposo. La tensión proveniente del parto, el aborto espontáneo y otras complicaciones mayores pueden resultar en la muerte materna. Una detección temprana de la anemia nutricional puede ayudar a prevenir complicaciones severas durante el embarazo y el parto. En el caso del infante, la anemia puede afectar su desarrollo psicomotor. El empleo de hierro complementario/adicional para mujeres y niños con deficiencia de hierro puede mejorar la salud materno infantil en general.
Métodos
La anemia es definida como una concentración de hemoglobina que es inferior al intervalo de confianza del 95,0 por ciento entre individuos saludables y bien nutridos de la misma edad, sexo y tiempo de embarazo. La hemoglobina puede medirse en forma fotométrica luego de una conversión a cianometahemoglobina. Este principio ha sido aceptado por el Comité Internacional para la Estandarización en Hematología como un método para la detección de hemoglobina. Recientemente, ha sido desarrollada una técnica simple y confiable para la detección fotométrica de hemoglobina utilizando el sistema HemoCue®. Esta técnica es usada ampliamente para detección de anemia en varios países. Por las anteriores razones, la técnica del HemoCue® ha sido escogida como el método básico para la medición de la hemoglobina en la ENDES Continua 2007-2008 en Perú.
La clasificación de la anemia en severa, moderada o leve se hace con los siguientes puntos de corte para las mujeres y los niños menores de cinco años.
Anemia severa: < 7.0 g/dl
Anemia moderada: 7.0-9.9 g/dl
Anemia leve: 10,0-11,9 g/dl (10,0-10,9 para las mujeres embarazadas y para los niños).
1/ La ENDES 1996, incluyó un módulo de antropometría y medición de hemoglobina que se aplicó a todas las mujeres de 15 a 49 años y los niños menores de cinco años.
El nivel requerido de hemoglobina en la sangre depende de la presión parcial de oxígeno en la atmósfera. Como Perú es un país donde un gran número de personas vive a alturas donde la presión de oxígeno es reducida en comparación con la del nivel del mar, se requiere un ajuste a las mediciones de hemoglobina para poder evaluar el estado de anemia, es decir, el nivel mínimo requerido de hemoglobina dada la disponibilidad de oxígeno en la atmósfera. Hay dos formas de ajuste para la evaluación del estado de anemia: cambiando los límites de los niveles mínimos de hemoglobina según la elevación sobre el nivel del mar o llevando a nivel del mar la medición observada. Esto se hace restando de la medición el incremento que se observa en la hemoglobina como resultado de vivir a mayores alturas. La segunda alternativa es la más utilizada y es la empleada para los cálculos en la ENDES Continua 2007-2008.
El aumento en los niveles de hemoglobina con la altura fue estudiado en Perú en 1945 por Hurtado. También ha sido estudiado en los Estados Unidos por el Pediatric Nutrition Surveillance System (CDC/PNSS) y en el Ecuador por Dirren y colaboradores. Los ajustes basados en estos estudios están expresados en un cuadro de valores preparado por Hurtado o en fórmulas cuadráticas del CDC/PNSS y Dirren. Comparaciones realizadas para la preparación de otros informes en el programa DHS muestran una gran coherencia entre las tres variaciones de ajuste, dando confianza en el ajuste utilizado para las observaciones de la ENDES Continua 2007-2008.
Para este informe se ha adoptado la fórmula de CDC/PNSS y Dirren. Las mediciones iniciales del nivel de hemoglobina han sido llevadas a nivel del mar con el siguiente procedimiento:
Nivel ajustado = nivel observado - ajuste por altura
Ajuste = -0,032*(alt) + 0,022*(alt*alt)
donde (alt) es: [(altura en metros)/1 000]*3,3
Resultados
Los resultados se presentan en el Cuadro 11.8.1 para niños. Los resultados detallados para mujeres se muestran en el Cuadro 11.8.2. En el Cuadro 11.8.3 se cruzan los resultados de prevalencia de anemia en niños contra los resultados de prevalencia de anemia en madres.
Cuadros 11.8.1, 11.8.2 y 11.8.3
Anemia en niños
El 42,5 por ciento de niños menores de cinco años padece de anemia (23,4 por ciento anemia leve, 18,4 por ciento anemia moderada, y el 0,7 por ciento anemia severa), proporción que es menor en 3,7 puntos porcentuales a la observada en el año 2005 (46,2 por ciento).
La anemia se presenta desde temprana edad: afecta al 80,1 por ciento de los niños de 6-8 meses y al 75,9 por ciento de los niños de 9-11 meses de edad siendo todavía elevada entre los menores de 12 a 17 y de 18 a 23 meses de edad, con más del 60,0 por ciento. Posteriormente, disminuye gradualmente hasta alcanzar un nivel de 22,9 por ciento entre los niños de 48-59 meses de edad.
Existen claras diferencias en el porcentaje de niños con anemia entre aquellos que pertenecen al sexto orden de nacimiento (50,2 por ciento) y los niños del primer orden (44,4 por ciento). De igual forma, entre los niños de madres sin educación y con primaria (44,3 y 47,4 por ciento, respectivamente) en comparación con los niños de madres con educación superior (34,4 por ciento).
Los niños tienen prevalencias de anemia mayores que las niñas (44,1 y 40,9 por ciento, respectivamente).
Según lugar de residencia, la anemia es más frecuente entre los niños que residen en la Sierra (50,4 por ciento) y en las áreas rurales del país (47,9 por ciento). Los departamentos de Ayacucho, Huancavelica, Pasco, Puno y Cusco tienen prevalencias de anemia superiores al 50,0 por ciento.
Una mayor prevalencia, de cualquier tipo de anemia, se presenta entre los niños que pertenecen al quintil inferior de riqueza (50,3 por ciento), que entre los del quintil superior (32,7 por ciento).
Anemia en mujeres
El 26,2 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años de edad padece de algún grado de anemia proporción que es 9,6 puntos porcentuales menor a la observada en 1996 (35,8 por ciento), 5,4 puntos porcentuales menos que el 2000 (31,6 por ciento) y 2,4 puntos porcentuales menos que el 2005 (28,6 por ciento). Según la ENDES Continua 2007-2008, la mayor parte de la anemia de mujeres en edad fértil es leve (22,3 por ciento), sólo el 3,6 por ciento presenta anemia moderada y la anemia severa afecta a menos del uno por ciento de las mujeres (0,3 por ciento).
Las mujeres entre 40 y 49 años tienen prevalencia de anemia ligeramente mayor (27,1 por ciento) que las menores de 30 años. La anemia afecta al 32,2 por ciento de mujeres usuarias del DIU, al 34,9 por ciento de mujeres embarazadas, al 33,2 por ciento de las mujeres que amamantan a sus niños y al 31,9 por ciento de las mujeres que pertenecen al quintil inferior de riqueza.
Según el lugar de residencia, en Ayacucho, Huancavelica, Pasco, Puno y Tumbes la prevalencia de anemia es mayor al 30 por ciento. Por regiones, Lima Metropolitana tiene una mayor prevalencia de anemia (29,6 por ciento).
Anemia en niños según anemia en madres
Cuando la madre tiene anemia es más probable que los hijos también la tengan, pues se pasa del 43,0 al 52,8 por ciento. Igualmente se observa el incremento de niños con anemia leve o moderada cuando la madre tiene algún tipo de anemia.