11.4 Tipo de Alimentación Complementaria según meses desde el Nacimiento
Durante los seis primeros meses de vida, los lactantes deben ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, desarrollo y una salud óptima. A partir de ese momento, los lactantes deberían recibir alimentación complementaria, adecuada desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia hasta los dos años.
La alimentación complementaria, es tal vez uno de los procesos con mayor vulnerabilidad para el estado nutricional de los niños menores de dos años. Por tal razón, la importancia que adquieren los alimentos como tal, la consistencia y el proceso de introducción en la alimentación, es una característica definitiva en el análisis del estado nutricional del niño.
Esta situación se torna crítica cuando hay impedimentos o dificultades para que el niño tome leche materna durante los primeros seis meses de vida. A continuación se analizan las diferencias más significativas en cuanto al tipo de alimentos, consistencia y frecuencia de consumo en la población peruana.
En el Cuadro11.4 se presenta, para distintas edades de los niños, el porcentaje que recibió alimentos y líquidos, en las últimas 24 horas, distintos tipos de comidas: alimentos líquidos, sólidos, semisólidos y alimentos hechos con aceite o mantequilla.
En el Cuadro 11.5 se presenta la frecuencia con la cual se recibieron los alimentos, es decir, el número de veces que los niños recibieron comidas específicas en las últimas 24 horas. Los resultados incluidos en los Cuadros 11.4 y 11.5 se presentan sólo para niños lactantes debido al número reducido de casos.
La siguiente información sobre micronutrientes se incluye en el Cuadro 11.6, entre los niños menores de tres años de edad que viven con la madre, aquellos que recibieron suplemento vitamina a través de alimentos complementarios. Igualmente en el Cuadro 11.7, para el último nacido vivo menor de tres años de edad, qué porcentaje de madres recibieron vitamina A después del parto y hierro durante el embarazo. También se incluye información sobre las madres que sufrieron de ceguera nocturna durante el embarazo, indicativo de falta de Vitamina A, por características seleccionadas y situación de la lactancia.
Cuadro 11.4 y Gráfico 11.3
Tipos de comidas recibidas en las 24 horas antes de la encuesta (Cuadro 11.4)
Entre los menores de 4 meses que lactan, el tipo de alimento diferente a la leche materna que una mayor proporción de ellos recibió fue líquidos, principalmente fórmula infantil o leche en polvo para bebé (17,6 por ciento), y otra leche (6,1 por ciento). Un 2,9 por ciento tomó otro líquido y el 0,9 por ciento recibió algún alimento sólido o semisólido.
Entre los menores de 4-5 meses que lactan, recibieron principalmente algún alimento sólido o semisólido (17,3 por ciento) destacando cereales y granos (9,4 por ciento) luego, otras frutas y vegetales (6,6 por ciento), tubérculos y raíces (4,6 por ciento). Sólo 6,4 por ciento recibió carnes o huevo.
Respecto a los alimentos líquidos, el 15,0 por ciento consumió otras leches y el 13,3 por ciento otro líquido. En menor proporción usaron formula infantil (11,4 por ciento).
Estos resultados muestran que este grupo de edad consume una menor proporción de alimentos sólidos y semisólidos en comparación con los resultados de la ENDES 2004-2006.
Entre los menores de 6-9 meses que lactan, la mayor proporción de ellos recibió cualquier alimento sólido o semisólido (86,4 por ciento). El 67,1 por ciento de los niños recibieron alimentos provenientes de granos, trigo, cereales; y el 64,2 por ciento de niños recibió alimentos hechos a base de tubérculos/raíces, el 62,2 por ciento a base de carne/aves/pescado/huevo y 58,3 por ciento alimentos preparados con grasa, aceite o mantequilla.
Frecuencia de comidas recibidas en las 24 horas antes de la encuesta (Cuadro 11.5)
Niños que recibieron Lactancia Materna
Entre los lactantes de 6-8 meses de edad que lactan, el 69,1 por ciento, recibió alimentos por lo menos dos veces al día. El 66,5 por ciento recibió tres o más grupos de alimentos, y el 60,0 por ciento de niños cumplió con ambos criterios.
Entre los lactantes de 9-11 meses de edad que lactan, el 94,3 por ciento tuvo tres o más grupos de alimentos y el 84,7 por ciento recibo tres o más comidas al día. El 82,7 por ciento de niños cumplió con ambos criterios.
Niños que no recibieron Lactancia Materna
Entre los niños de 6-8 meses, el 24,4 por ciento tuvieron el mínimo estándar de las tres prácticas alimenticias básicas (recibir otra leche no materna o productos lácteos, ser alimentados un número mínimo de cuatro veces y con un número mínimo de cuatro grupos de alimentos por día).
Entre los niños de 9-11 meses, el 75,9 por ciento tuvieron el mínimo estándar de las tres prácticas alimenticias básicas (recibir otra leche no materna o productos lácteos, ser alimentados un número mínimo de cuatro veces y con un número mínimo de cuatro grupos de alimentos por día).
Micronutrientes (Cuadro 11.6 y 11.7)
Entre los niños menores de tres años, el 91,5 por ciento recibieron alimentos ricos en vitamina A. Esta proporción disminuye a 87,7 por ciento entre los niños de madres sin educación y a 85,7 por ciento de los que viven en el área rural, y 81,1 por ciento entre los niños del quintil inferior de riqueza.
Estos resultados muestran mejores porcentajes de ingesta de alimentos ricos en Vitamina A, con respecto a la ENDES 2004-2006, (77,7 por ciento en menores de tres años, 72,8 por ciento en madres sin educación, 73,5 por ciento del área rural y 70,5 por ciento del quintil inferior de riqueza).
Los niños menores de tres años de todos los departamentos consumieron alimentos ricos en vitamina A, en porcentajes del 85,0 o más, con excepción de Cajamarca (79,0 por ciento). Tacna, Tumbes y Lima tuvieron porcentajes superiores al 95,0 por ciento.
Cuadro 11.7
Entre las mujeres que tuvieron hijos en los cinco años anteriores a la encuesta, las madres de 15 a 19 años al nacimiento de su último hijo, el 18,0 por ciento recibió dosis de vitamina A, en los primeros dos meses después del parto. El 5,2 por ciento sufrió ceguera nocturna durante el embarazo y el 1,5 por ciento reportó ceguera nocturna, pero no reportó dificultad de ver durante el día.
Las madres de 20 a 49 años que recibieron dosis de vitamina A en los primeros dos meses después del parto (entre el 15,1 al 12,6 por ciento, de ellas), en porcentaje que va del 7,1 al 8,1 por ciento reportaron haber sufrido ceguera nocturna durante el embarazo; y, del 2,0 al 3,6 por ciento ceguera nocturna pero no dificultad para ver durante el día.
Entre las madres del área rural el 17,3 por ciento, de ellas recibió vitamina A versus el 13,9 por ciento de las del área urbana.
Las madres de niños del sexto o mayor orden, reportan ceguera nocturna durante el embarazo en un 12,3 por ciento similar a la de la ENDES 2004-2006 (12,0 por ciento), 9,5 por ciento en las mujeres sin educación; y, 11, 1 por ciento en el quintil más bajo de riqueza.
Los departamentos con más altos porcentajes de ceguera nocturna son Apurímac (11,8 por ciento), Huancavelica (11,0 por ciento) y Amazonas (9,1 por ciento).
Mas de tres de cada cuatro mujeres que tuvieron hijos en los cinco años anteriores a la encuesta (75,6 por ciento) tomaron hierro/tableta de ácido fólico durante el embarazo: 38,5 por ciento por menos de 60 días, 10,6 por ciento entre 60 a 89 días; y, 26,5 por ciento por 90 días o más.
Las madres que tomaron hierro/ tableta de ácido fólico por 90 o más días son las que tienen 1 a 3 hijos (28,3 a 28,9 por ciento); en mayor proporción en el área urbana (30,2 por ciento) que en el área rural (20,2 por ciento). En Lima Metropolitana tomaron un mayor porcentaje de madres (38,7 por ciento), a diferencia de la Sierra (19,2 por ciento) y la Selva (21,8 por ciento); el 37,7 por ciento de las madres con educación superior versus el 20,1 y 20,5 por ciento de las madres sin educación y educación primaria, respectivamente. Con respecto al quintil de riqueza, el superior ingiere el doble del porcentaje (41,0 por ciento) que las del quintil inferior y segundo quintil de riqueza (21,9 a 19,9 por ciento).