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� 2.5 COMENTARIOS AL TEMA: NECESIDADES BASICAS INSATISFECHAS. �
� ASPECTOS CONCEPTUALES Y METODOLOGICOS �
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COMENTARISTA N� 2 : Ren쟮 Quispe Llanos
Instituto Nacional de Estad죛tica e Inform쟴ica, INEI
Lima, Per�
Lo importante de este evento y en particular del tema de discusi줻,
췕ecesidades b쟳icas insatisfechas�, es que lo que digamos aqu�
pueda ser utilizado en los trabajos que se vienen desarrollando en
los diferentes pa죛es.
En relaci줻 con el documento de Rub굈 Kaztman podr죂 agregar que
el estudio de la pobreza puede ser enfocado de dos maneras; en la
primera, los investigadores deben precisar las variables y los
conceptos que permitan medir y caracterizar la pobreza, y a partir
de los cuales se desarrollar죂 la investigaci줻 estad죛tica. Es
decir, la realizaci줻 de una encuesta especializada para medir los
niveles de vida y de pobreza. En este caso es importante una buena
conceptualizaci줻 por parte de los investigadores, para que
posteriormente las estad죛ticas de pobreza puedan ser correctamente
interpretadas.
La segunda forma de abordarlo parte de una investigaci줻
estad죛tica ya realizada -en este caso el censo de poblaci줻, cuya
informaci줻 ha sido generada no con el fin de medir la pobreza
sino, como hacemos en las diferentes oficinas de estad죛tica de los
pa죛es de Am굍ica Latina, con objetivos m쟳 amplios y gen굍icos,
para conocer estructuralmente la realidad social, econ줺ica y
demogr쟣ica. En consecuencia, a partir de estos datos censales ya
obtenidos nos planteamos diversas metodolog죂s para medir la
pobreza. En especial se utiliza el m굏odo de las necesidades
b쟳icas insatisfechas (NBI).
Es importante mencionar que las encuestas especializadas para medir
niveles de vida y de pobreza s줹o pueden realizarse en base a
encuestas por muestreo, restringiendo las posibilidades de
desagregaci줻 a nivel pol죜ico administrativo. En el caso del Per�
s줹o podremos hacerlo hasta el nivel departamental. Sin embargo,
los censos nacionales de poblaci줻 y vivienda posibilitan la
desagregaci줻 geogr쟣ica en diferentes contextos sociogeogr쟣icos;
por ejemplo, departamentos, provincias, distritos, centros
poblados, 쟲eas urbana y rural, hasta niveles m죒imos como las
viviendas de una manzana. En este aspecto, la posibilidad de
focalizaci줻 de las 쟲eas m쟳 pobres favorece la racionalizaci줻
del gasto p즒lico.
Merecen un comentario especial los diferentes m굏odos empleados
para estimar la pobreza, tales como el m굏odo de las necesidades
b쟳icas insatisfechas, la l죒ea de pobreza y el m굏odo integrado,
as� como otros que, en la b즧queda de m굏odos alternativos de
investigaci줻, se han generado para estratificar la poblaci줻 en
los diferentes 쟭bitos geogr쟣icos. Al respecto podemos mencionar
el an쟫isis de componentes principales, el m굏odo de puntos de la
OIT (Organizaci줻 Internacional del Trabajo) , el 죒dice de
desarrollo humano del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo), como alternativas para complementar el estudio de
esta problem쟴ica.
Desde luego, bajo el convencimiento de que el censo no permite
cubrir todos los aspectos para el estudio de la pobreza, se plantea
la necesidad de trabajar con informaci줻 de encuestas
especializadas por muestreo, sobre temas espec죉icos,
complementando as� las variables que no fueron consideradas en el
censo, y permitiendo medir los niveles de vida y de pobreza y
monitorear los impactos de la pol죜ica econ줺ica y social, en
particular el programa de gastos sociales.
Debemos reconocer, como se mencion� en las diferentes exposiciones
al referirse a la pobreza, que el comportamiento de las variables
socioecon줺icas es importante para detectar el contexto
macroecon줺ico que afecta las condiciones de vida de la poblaci줻.
En este sentido, se consideran como variables pertinentes la
evoluci줻 del empleo, la evoluci줻 del PIB (producto interno bruto)
per c쟰ita y del consumo per c쟰ita, el comportamiento del producto
bruto de los sectores agropecuario e industrial, la evoluci줻 y
distribuci줻 del ingreso, la informalidad, el monitoreo del gasto
social, entre los m쟳 importantes. En conclusi줻, para el estudio
de la pobreza se debe considerar un abanico de informaci줻
econ줺ica.
Por otro lado, cuando hablemos de los niveles de vida o de pobreza
que es un caso particular de cuantificaci줻, siempre debemos
referirnos a sus diferentes dimensiones. Por eso es necesario que
los investigadores hagan una constante revisi줻 de los problemas
que se plantean en cada pa죛, para ir incorporando las nuevas
variables o indicadores, como la delincuencia, la subversi줻, el
alcoholismo, las caracter죛ticas del proceso de desarrollo
socioecon줺ico de un pa죛, en el momento de plantearse el nuevo
estudio. Por ejemplo, sabemos que es necesario hacer estudios de
distancias y facilidad en el acceso y calidad de las v죂s de
comunicaci줻 entre los centros poblados, como unindicador
complementario de la pobreza; si las v죂s de comunicaci줻 son
buenas reducir쟮 significativamente los costos marginales de
los procesos productivos, beneficiando a la poblaci줻 con una mayor
disponibilidad de bienes de consumo.
En cuanto a la informaci줻 de los censos de poblaci줻 y vivienda,
si bien es cierto que los resultados se utilizan para estructurar
el mapa de carencias de la poblaci줻 a trav굎 de la elaboraci줻 del
indicador de necesidades b쟳icas insatisfechas, lo valioso es que
permiten evaluar sectorialmente aspectos que son estructurales y
fundamentales para las pol죜icas espec죉icas de los gobiernos,
tales como la reducci줻 del analfabetismo, la mejora del nivel de
instrucci줻 de la poblaci줻, un mayor acceso a los servicios
b쟳icos. De all� la riqueza de la informaci줻 censal sectorializada
para efectos del monitoreo social. Para los usuarios no
especializados, esta informaci줻 es mucho m쟳 f쟠il de entender.
En efecto, la disminuci줻 del analfabetismo, el mayor nivel de
instrucci줻, el mayor acceso a la educaci줻, la mejora en el acceso
a los servicios de agua, desag갻 y luz de las viviendas, por
mencionar algunos, son elementos de an쟫isis que cualquier usuario
puede interpretar.
En cuanto a la cobertura tem쟴ica es evidente que cuando se hace un
censo no se pueden cubrir todas las necesidades de informaci줻 de
los diferentes sectores, por lo que se consideran s줹o aquellas que
son estructuralmente b쟳icas y necesarias para los agentes
pol죜icos.
La informaci줻 desagregada con indicadores espec죉icos y con
cobertura geogr쟣ica que permita estudiar problemas sociales,
requiere de encuestas especializadas. Un censo no p uede incluir
todas las preguntas que cada uno de los sectores necesita. En el
caso particular del INEI, durante la ejecuci줻 del censo de 1993,
tuvimos una gran demanda de informaci줻; hasta dentro de la
Direcci줻 Nacional de Cuentas pidieron que incluy굍amos la variable
ingreso, lo que significaba introducir seis preguntas m쟳,
distorsionando la c괺ula censal. Igualmente, el sector salud
hubiera querido que incorpor쟳emos algunos temas, pero significaba
tres o cuatro preguntas adicionales. En consecuencia, si segu죂mos
aceptando todas las solicitudes tendr죂mos no ya un censo sino una
encuesta, cuyos altos costos hubieran imposibilitado su
realizaci줻. En la pr쟠tica, quienes trabajamos en la producci줻
de la informaci줻 b쟳ica estamos obligados a producir informaci줻
que pueda ser utilizada con fines de acciones pol죜icas concretas,
y que sea de manejo del sector gubernamental.
En cuanto a la comparabilidad de los indicadores en el espacio, en
la experiencia de c쟫culo del m굏odo de NBI en el INEI se evalu� la
recomendaci줻 de desarrollar indicadores de carencias diferenciales
para las 쟲eas rural y urbana. Sin embargo, ello habr죂 implicado
un dise쨚 metodol줳ico m쟳 complejo y, por lo tanto, tambi굈 m쟳
costoso. Es por ello que se tomaron criterios universales para la
definici줻 de los indicadores.
Un aspecto concurrente en la complejidad de la metodolog죂 fue el
delimitar lo urbano y lo rural con una conceptualizaci줻 apropiada,
teniendo en cuenta que sus manifestaciones y caracter죛ticas var죂n
a nivel de Latinoam굍ica. Cabe tambi굈 preguntarse si la
definici줻 de 쟲ea urbana/rural es la adecuada, si pensamos que
existen otros conceptos de diferenciaci줻, como el de definir como
췶ural� a las 쟲eas o conglomerados con menos de 2 000 habitantes.
En su condici줻 de productor de estad죛ticas comparables, el INEI
asumi� una definici줻 operativa, sencilla y universal para todos
los 쟭bitos.
En cuanto a la oportunidad de la informaci줻, es evidente que el
censo no puede estar al mismo nivel de oportunidad que una
encuesta. El censo da una informaci줻 de base m쟳 focalizada. A
partir de la ejecuci줻 de las encuestas de hogares semestrales o
anuales podemos monitorear, pero s줹o las 쟲eas que han sido
cubiertas por la encuesta, y es all� donde se pueden evaluar
peri줰icamente los principales indicadores de necesidades b쟳icas
insatisfechas permitiendo el ajuste de la pol죜ica gubernamental.
No obstante el reto del trabajo en materia de informaci줻, el
estudio de la pobreza con fines de monitoreo se tiene que hacer con
el m굏odo integrado. En el INEI tenemos la inquietud de incorporar,
a partir del censo de poblaci줻 y vivienda y de la encuesta de
hogares, indicadores de ingreso, con el objeto de hacer una
correlaci줻 que permita mostrar que un dato censal tambi굈 puede
ser trabajado como informaci줻 aparentemente de tipo coyuntural.
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