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�    5.5. CHILE: LA SELECCION DE ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES      �
�         PRIORITARIOS EN EL MARCO DE UNA POLITICA DE EQUIDAD        �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴켸
                Carmen Luz Latorre y Luis Eduardo Gonz쟫ez 
              Programa Interdisciplinario de Investigaciones
                            en Educaci줻 (PIIE)
                              Santiago, Chile


      RESUMEN:

      Este  trabajo  pretende describir la experiencia desarrollada en 
Chile  en  1990 en la selecci줻 de las escuelas que requer죂n atenci줻 
prioritaria1.

      El  gobierno  democr쟴ico  que  asume  el  poder  en 1990 decide 
focalizar  su  atenci줻  en  las 900 escuelas m쟳 necesitadas del pa죛 
(aproximadamente  el  10 %  de  las  escuelas b쟳icas del pa죛, en ese 
momento).  El Ministerio de Educaci줻 solicita al Programa Interdisci-
plinario  de  Investigaciones  en  Educaci줻  (PIIE)  que  proceda   a 
seleccionar  esas  escuelas.  El  presente  documento se refiere a las 
variables que utiliz� el PIIE para la selecci줻 de esas escuelas. 
      
1.    El contexto

      Chile,  pa죛  que es frecuentemente distinguido en la regi줻 por 
sus avances en materia de crecimiento y equilibrio macroecon줺ico, a즢 
mantiene  grandes  "bolsones  de  pobreza".  En 1990, un 11.6 % de los 
hogares estaban bajo la l죒ea de indigencia, y un 22.9 % de ellos eran 
pobres  aunque  no  indigentes.  Esto  implica  que  exist죂n en 1990, 
1 793 100 personas indigentes y un total de 5 212 700 bajo la l죒ea de 
pobreza (indigentes y pobres no indigentes).

      Durante  el  gobierno  militar  (1973-1990), la inversi줻 en los 
sectores  sociales  se  redujo  fuertemente;  en  especial, en salud y 
vivienda.  Educaci줻,  que fue el menos desfavorecido, experiment� una 
gran p굍dida en el per죓do. Por ejemplo, el gasto p즒lico en educaci줻 
cay�  del 6 % del PIB promedio entre 1971 y 1973, al 4.38 % entre 1974 
y 1989.

      Ante  esta situaci줻, el gobierno democr쟴ico que asume el poder 
en  1990  diseㄲ  y  aplic� diversas estrategias tendientes a aumentar 
las  oportunidades  de los sectores rezagados.  Entre ellas, se pueden 
mencionar  el  aumento de la inversi줻 en los sectores sociales, tales 
como  educaci줻, salud y vivienda; el est죑ulo a la creaci줻 de nuevos 
empleos,  y  la creaci줻 de diversos programas de capacitaci줻 laboral 
de j쥃enes, entre otros.   

      Como  ejes  centrales  de la pol죜ica educativa se estableci� el 
mejoramiento  de  la  calidad  de  la  educaci줻  y  la b즧queda de la 
equidad2  en  el  funcionamiento  del sistema.  El primer proyecto que 
impulsa  el   gobierno  democr쟴ico  en educaci줻 es el de la atenci줻 
prioritaria  a  las 900 peores escuelas (aproximadamente, entonces, el 
10 %  de las escuelas b쟳icas del pa죛). El Ministerio de Educaci줻 le 
solicita al PIIE que proceda a seleccionarlas.


2.    쭾or  qu�  se  le  solicita  al  PIIE  la  selecci줻  de las 900
      escuelas?3

      En  Chile, en materia educativa, la responsabilidad de recopilar 
informaci줻 ha reca죆o fundamentalmente en el Ministerio de Educaci줻.   
Hist줿icamente, en el pa죛, el problema no ha sido la falta de fuentes 
de  informaci줻  sino  que  de  an쟫isis.  Durante el gobierno militar 
(1973-1990),  se agreg� a la dificultad anterior  la de restricci줻 en 
el  acceso  a la informaci줻, en especial, para organismos no guberna-
mentales  como  el PIIE.  En efecto, los servicios p즒licos comenzaron 
en 1974 a calificar de 췤onfidencial� la informaci줻 que hist줿icamen-
te  hab죂  sido p즒lica.  Esto se vio complicado posteriormente por la 
necesidad  de  estos  servicios  de  buscar  fuentes  alternativas  de 
financiamiento.   El hecho de que se publicaran estad죛ticas globales, 
forzaba  al  usuario,  en  caso  de  contar  con recursos, a solicitar 
tabulaciones especiales. Esto permit죂 a las autoridades, por un lado, 
decidir  si  se le entregaba la informaci줻 o no, y, por otro, obtener 
recursos financieros adicionales por medio de la venta de tabulaciones.

      El  acceso  fluido  a  informaci줻  confiable  es vital  para un 
organismo  como  el  PIIE  que  pretende  contribuir  al cambio social 
mediante el diagn쥀tico, la denuncia y la b즧queda de soluciones a las 
inequidades educacionales; combinando investigaci줻 y acci줻 educativa.  
A  fin  de  cumplir  con  la  labor  de  detecci줻  de las inequidades 
educativas  era  urgente obtener antecedentes que permitieran medirlas 
(inequidad socioecon줺ica, de g굈ero, 굏nica, etc.).

      En  el  marco  de  un  acceso  restringido  a la informaci줻, el 
control  que  la  opini줻  p즒lica  en  general,  y  los acad굆icos en 
particular, pod죂n ejercer sobre lo que se realizaba en educaci줻, era 
muy  limitado.  Las  medidas  tomadas  por  el  gobierno  en el sector 
educativo  se  planteaban  bajo  una  apariencia  de  췺ecnicismo�   y 
췦ficiencia�, justific쟮dolas por medio de algunas cifras que, dado el 
desconocimiento  imperante, parec죂n convincentes.  Es decir, se hac죂 
un  uso  pol죜ico de la informaci줻, y los investigadores y organismos 
t괹nicos  externos  no  ten죂n  la  seguridad  de  contar  con  series 
hist줿icas comparables sobre las variables educativas b쟳icas.

      La  dificultad de acceso a la informaci줻 educacional debilitaba 
a  las  asociaciones gremiales.  Por ejemplo, la Asociaci줻 Gremial de 
Educadores  de  Chile (AGECH) era com즢mente descalificada en foros en 
que  polemizaba  con los t괹nicos de gobierno. La falta de informaci줻 
concreta  les  imped죂  respaldar  sus planteamientos, apareciendo sus 
afirmaciones como derivadas s줹o de su posici줻 pol죜ica divergente.

      Por  ello,  en  1986, dos investigadores del PIIE4 plantearon la 
necesidad  de  crear  en  la  instituci줻 un sistema de recopilaci줻 y 
an쟫isis  de  informaci줻5  para  el sector educacional, que junto con 
cubrir  las necesidades internas de informaci줻 pudiese dar servicio a 
otros  usuarios y permitiera hacer conciencia en el gran p즒lico sobre 
los problemas educacionales m쟳 importantes.

      Se  daban  dos razones t괹nicas comple-mentarias para justificar 
la creaci줻 de un sistema de informaci줻 propio:

-     La  primera,  que la existencia de informaci줻 publicada a nivel 
nacional,  regional  y  provincial  s줹o  permit죂 an쟫isis gruesos de 
promedios,  dificultando el diagn쥀tico y an쟫isis por subgrupos de la 
poblaci줻.    

-     La  segunda,  que la recopilaci줻 y procesamiento de informaci줻 
en el Ministerio de Educaci줻 reflejaba un gran paralelismo. Hab죂 m쟳 
de 21 bancos de informaci줻 que trabajaban como estancos. Es decir, no 
era  posible  interrelacionar  esos  datos  y  por  tanto  no se pod죂 
identificar  causas  o responder 췴reguntas� sobre el desarrollo de la 
educaci줻  en  los  diversos lugares del pa죛.  Era necesario crear un 
verdadero  췷istema�  interactivo,  para  lo  cual  deb죂 recurrirse a 
diversas fuentes de informaci줻, directa e indirectamente. 

      Se  vio  que el Centro de recopilaci줻 y an쟫isis de Informaci줻 
que  el  PIIE creara, ten죂 una responsabilidad p즒lica ineludible que 
compromet죂  a  la  instituci줻.  No  bastaba con recopilar y analizar 
informaci줻  educativa  para  luego  transferir  el  producto  de  los 
an쟫isis  efectuados  a  las organizaciones sociales con las cuales el 
PIIE trabajaba directamente. Se deb죂, adem쟳, difundir estos an쟫isis 
entre  las  organizaciones  representativas  de  los  actores sociales 
vinculados  a la educaci줻, a los partidos pol죜icos y, en lo posible, 
en  el  gran  p즒lico,  a  fin  de  que  pudieran elaborar sus propias 
propuestas  de  pol죜ica educativa y efectuar an쟫isis documentados de 
la situaci줻 existente. 

      La  escasez  de  recursos  para  el  financiamiento del 췈entro� 
oblig� a ser modestos.  Se decidi� partir por la creaci줻 de la unidad 
de  procesamiento  y sistematizaci줻 de informaci줻, concebida como un 
sistema  interactivo  que  permitiera  la interrelaci줻 de variables y 
responder,  as�,  a  preguntas  b쟳icas sobre la evoluci줻 del sistema 
educativo.  Para  desarrollar  el sistema de informaci줻 se utilizaron 
diversos  expedientes,  tales  como  documentos  oficiales publicados, 
solicitudes  formales  de tabulaciones a los organismos pertinentes, y  
solicitudes  췫nformales�  por  medio  de  contactos  existentes   con  
personal de nivel intermedio de los organismos oficiales, personas que 
compart죂n  la  opini줻 de que la informaci줻 estad죛tica hab죂 sido y 
deb죂 seguir siendo p즒lica. 

      Con  el  apoyo de la Universidad de Santiago de Chile se cre� un 
sistema  de  f쟠il  manejo  que  diera  acceso  a  las m쟳 importantes 
variables  educativas y a otras que, aunque no educativas, permitieran 
la  obtenci줻  de  indicadores relevantes (por ejemplo, la variable de 
poblaci줻  por  edades,  que  permite el c쟫culo posterior de tasas de 
escolarizaci줻).   Se decidi� que deb죂 ser un sistema que pudiese ser 
utilizado por cualquier usuario, eligiendo opciones solamente.

      Se  dispon죂 s줹o de un microcomputador de poca capacidad6. Como 
la  informaci줻  se  obten죂  en  cintas,  se  inici� un lento proceso 
mediante  el  cual  la  informaci줻  deb죂  ser  췣ajada�  a disquetes 
manejables  en  un  PC.  Se produc죂n invariablemente problemas por la 
definici줻  de  los  campos, de las variables (matr죅ula, rendimiento, 
planta f죛ica, docentes, asistencialidad), etc.
 
      Dado  que se pretend죂 generar 췷eries hist줿icas� para diversas 
variables,  era  necesario  chequear la metodolog죂 de obtenci줻 de la 
variable  a  trav굎  del  tiempo,  con  el objeto de garantizar que se 
elaboraban  series referidas a la 췱isma� variable. Se deb죂 verificar 
la informaci줻, haciendo ajustes en caso necesario.  

      Se  construy�  finalmente un sistema de f쟠il acceso mediante un 
men�  en  pantalla, y se elaboraron m쟳 de 150 programas que permit죂n 
traspasar los datos desde su fuente a formato PIIE.

      Paralelamente  a  su  montaje  gradual,  entre  1986 y 1988, del 
Sistema  de  informaci줻  y,  luego,  del  Centro de pol죜icas, se fue 
respondiendo  a  demandas  de  informaci줻  tanto de investigadores de 
diversos  centros,  como de pol죜icos y p즒lico en general interesados 
en  la materia educativa. En 1988 y 1989, la elaboraci줻 de documentos 
colectivos  en  la  instituci줻  con  diagn쥀ticos  y  propuestas   de 
pol죜icas  (PIIE, 1988; 1989), exigieron del Centro un s줹ido respaldo 
en cifras.  Adem쟳, en 1988, ante la inminencia de la participaci줻 de 
toda  la poblaci줻 en un plebiscito en el mes de octubre que aprobar죂 
o  rechazar죂  la  continuidad  del  general  Pinochet en el poder, el 
Centro   de   pol죜icas   comenz�  a  ser  consultado  por  pol죜icos,  
estudiantes  universitarios,  etc.  que  deseaban  tomar  una   opci줻 
informada.  Ante  este  demanda,  se  decidi�  dar  una  respuesta m쟳 
org쟮ica:  cartillas  con  informaci줻  educativa  comunal  para   ser 
entregadas   fundamentalmente   a  pol죜icos.  Los  resultados  de  la 
investigaci줻  acumulada  y  de los an쟫isis de informaci줻 se daban a 
conocer en seminarios y foros.

      El  triunfo  de la opci줻 "No" en el plebiscito de fines de 1988 
(el  cual  consultaba  sobre  la  posible  continuidad en el poder del 
general  Pinochet), gener� un proceso de discusi줻 p즒lica m쟳 abierto 
en  el campo educativo, entre otros. El Centro de pol죜icas educativas 
comenz�  a dar respuesta a demandas m쟳 org쟮icas. Entre ellas podemos 
mencionar la organizaci줻 y funcionamiento del Foro educativo, base de 
las  Propuestas  program쟴icas  en  educaci줻;  la  colaboraci줻 a los 
candidatos a parlamentarios y concejales, y  la contribuci줻 a algunas 
municipalidades democr쟴icas.


3.    El apoyo al Ministerio de Educaci줻

      A  partir  de marzo 1990, una vez que asume el poder el gobierno 
democr쟴ico,  se  inicia la colaboraci줻 de los organismos no guberna-
mentales  con  el  nuevo gobierno.  El PIIE, en materia de informaci줻 
educativa,  brinda  apoyo espec죉ico en la interrelaci줻 de los bancos 
de  datos  del Ministerio de Educaci줻 (MINEDUC),  en la interrelaci줻 
de  굎tos  con  los  de  otros  organismos  (Junta Nacional de Auxilio 
Escolar  y  Becas,  Instituto  Nacional  de  Estad죛ticas,  Oficina de 
Selecci줻 de las Universidades Chilenas), y en la selecci줻 de las 900 
escuelas prioritarias. 


3.1   Selecci줻 de las 900 escuelas con mayores problemas

      El  Ministerio  de  Educaci줻  hab죂  planteado  como  su primer 
proyecto en educaci줻 el posteriormente llamado 췗-900�. Este proyecto 
pretend죂  concentrar  inversi줻 en las 900 escuelas que requer죂n con 
mayor  urgencia  de  ayuda estatal. El proyecto inclu죂 una bater죂 de 
apoyos:  capacitaci줻 de sus profesores, entrega de material did쟠tico 
(para  el  alumno  y  para  el  aula), apoyo extra-jornada a ni쨚s con 
posibilidades  de  fracaso escolar, mejoramientos en infraestructura y 
equipamiento, etc.  

      Para  el Ministerio resultaba dif죅il seleccionar estas escuelas 
puesto  que  se  requer죂  la  interrelaci줻   de  diversas  variables 
educativas  localizadas  en  diferentes  bancos   de  datos.  El  PIIE 
consider� que el Centro de pol죜icas era capaz de efectuarlo, y acept� 
el desaf죓.  

      La  implementaci줻  del Programa de las 900 escuelas contemplaba  
determinar  primeramente  los  establecimientos  con  los  cuales   se 
operar죂,  y  la  definici줻 del tipo de apoyo que se deb죂 otorgar en 
cada caso particular.  

      En  este  trabajo  se  describen los criterios de selecci줻 y la 
informaci줻  que  fue  usada para determinar el conjunto de estableci-
mientos con los cuales se trabajar죂.  Los criterios propuestos por el 
PIIE fueron discutidos y aceptados por el equipo del MINEDUC encargado 
del Programa de las 900 escuelas. Se utiliz� informaci줻 del Centro de 
pol죜icas  educativas del PIIE, de la Oficina encargada del Sistema de 
medici줻  de  la  calidad de la educaci줻 (SIMCE) y del banco de datos 
del  Sistema  de  informaci줻  sobre  planta  f죛ica (SIPLAF). Para el 
procesamiento  de  la  informaci줻  se  cont�  con  la colaboraci줻 de 
t괹nicos  de  la Universidad de Santiago de Chile y del Centro Latino-
americano  de  Demograf죂  (CELADE),  organismo  perteneciente  a   la 
Comisi줻  Econ줺ica  para  Am굍ica  Latina  y el Caribe (CEPAL) de las 
Naciones Unidas.

      Antes  de  presentar los criterios utilizados para la selecci줻, 
cabe aclarar que el SIMCE es un conjunto de instrumentos de evaluaci줻 
aplicados  desde  1988 a los cuartos a쨚s b쟳icos y, desde 1991, a los 
octavos a쨚s b쟳icos. Est� destinado a medir el porcentaje de logro de 
objetivos establecidos para las asignaturas de matem쟴icas, castellano, 
ciencias  sociales  y  ciencias  naturales.  Se  complementa  con   la 
aplicaci줻 de instrumentos que permiten recoger la opini줻 de padres y 
apoderados, profesores, y otros personeros.   

      Como  informaci줻  previa necesaria hay que se쨅lar, adem쟳, que 
en  Chile se pueden distinguir cuatro tipos de agentes sostenedores de 
la educaci줻: 

-     Municipios.  Desde  1980,  se produjo un traspaso de la adminis-
traci줻  de  los  establecimientos  fiscales,  tradicionalmente  admi-
nistrados  por  el  Ministerio de Educaci줻, hacia los municipios.  El 
Estado les aporta subvenci줻 por alumno que asiste.

-     Establecimientos  particulares  sub-vencionados. Por el hecho de 
proveer  de  educaci줻  gratuita  y ser autorizados por el Estado como 
췤ooperadores  en la labor educativa�, reciben la misma subvenci줻 que 
los municipios.

-     Establecimientos  particulares  no  sub-vencionados.  No reciben 
subvenci줻 del Estado, y funcionan ya sea con donaciones o mediante el 
cobro a los padres de los costos de financiamiento.

-     Corporaciones  educacionales. Durante el gobierno militar, se le 
dio  la posibilidad a agrupaciones empresariales, tales como la C쟭ara 
Chilena  de la Construcci줻, Sociedad Nacional de Agricultura, etc. de 
asumir la administraci줻 de establecimientos t괹nico-profesionales. Se 
les  asign�  una subvenci줻 significativamente superior a las escuelas 
t괹nico-profesionales que administran los municipios.


3.2   Criterios utilizados para la selecci줻

      Los criterios utilizados fueron los siguientes:

a.    Optimizar  todo  lo  posible el uso de los recursos disponibles, 
evitando duplicaciones y propendiendo a una complementariedad coheren-
te de los diversos programas;

b.    Centrar  la atenci줻 en las necesidades de los alumnos y alumnas
que requer죂n ser resueltas con mayor urgencia, m쟳 que en el tipo  de 
educaci줻 o las caracter죛ticas de  los  establecimientos donde  ellos  
estudiaban. Por eso se seleccionaron los establecimientos que atend죂n 
a ni쨚s y ni쨅s de menores recursos -ya fuere  en  sectores  urbanos o  
rurales, y en establecimientos p즒licos o privados-, variando el apoyo 
seg즢 el tipo de establecimiento. 

      Para  caracterizar el nivel socioecon줺ico de los estudiantes se 
utiliz�  como referencia la categorizaci줻 de los establecimientos del 
SIMCE. Esta categorizaci줻 en cuarto a쨚 b쟳ico se genera por el cruce 
de las siguientes variables: 

-     Nivel educacional de los padres7 (con referencia a la mayor죂):

      . no ha recibido educaci줻;
      . educaci줻 b쟳ica incompleta;
      . educaci줻 b쟳ica completa o educaci줻 media incompleta;
      . educaci줻 media completa o educaci줻 superior incompleta;
      . educaci줻 superior completa.

-     Nivel promedio de gasto educacional:

      . menos de $ 15.000;
      . de $ 15.001 a $ 50.000;
      . de $ 50.001 a $ 100.000;
      . m쟳 de $ 100.000.

      Esto  permite definir cuatro categor죂s: A, B, C y D.  Se consi-
deraron  en  la  selecci줻  s줹o  los  establecimientos  municipales y 
particulares  subvencionados  de las dos categor죂s m쟳 bajas (C y D). 
Por  otra  parte,  con  el  fin de facilitar la definici줻 del tipo de 
apoyo que se otorgar죂, se entregaron los resultados diferenciados por  
tipo  de  sostenedor,  indic쟮dose  la  localizaci줻  geogr쟣ica   del 
establecimiento (urbano o rural).

c.    Seleccionar  para  recibir apoyo pedag줳ico  aquellos estableci-
mientos  que  ten죂n  un bajo nivel de logro en el aprendizajes de las 
asignaturas  de  castellano  y matem쟴icas. Para estos efectos se tom� 
como  pauta  de  selecci줻 las pruebas aplicadas a los cuartos a쨚s de 
ense쨅nza  b쟳ica  a  trav굎 del SIMCE. Como criterio de referencia se 
opt�  por no seleccionar  aquellos establecimientos que estuvieron por 
sobre  el  promedio regional en dichas asignaturas, no computando para 
el  c쟫culo  del promedio a los establecimientos particulares pagados, 
por la distorsi줻 que pudieran introducir.

d.    Diversificar  el  apoyo  de  acuerdo a las caracter죛ticas y los 
requerimientos  de  los  establecimientos y de su alumnado. Se hizo la 
selecci줻  teniendo  en cuenta que algunos establecimientos recibir죂n 
s줹o  apoyo  pedag줳ico, o de infraestructura y equipamiento, mientras 
que  otros  recibir죂n  ambos.  Ello  depender�  de  sus   necesidades 
concretas,  del  tipo de sostenedor, y de los acuerdos que se estable-
cieran con la comunidad local. Por tanto, las definiciones del tipo de 
apoyo  que  se  otorgar죂  correspond죂n  a una tercera etapa, una vez 
determinadas  sus necesidades prioritarias; lo cual, como se ha dicho, 
se har죂 en conjunto con los sectores involucrados. Para estos efectos 
se  establecieron  estad죛ticas separadas por tipo de sostenedor, y se 
ordenaron  los  establecimientos  seg즢  el porcentaje de logro de los 
aprendizajes  medidos  a  trav굎  de las pruebas del SIMCE. Adem쟳, se 
dej�  una  lista complementaria de segunda opci줻 para flexibilizar la 
determinaci줻 de acuerdo a prioridades locales.

e.    Descentralizar  el  apoyo.  Con el fin de distribuir en la forma 
m쟳  equitativa  posible  la  atenci줻, se estableci� como criterio el 
atender  a  una  proporci줻 similar de establecimientos para todas las 
regiones  del  pa죛,  en un monto proporcional al n즡ero de estableci-
mientos  potencialmente seleccionados. La proporci줻 de establecimien-
tos  seleccionados para  cada  regi줻 se aproxim� al 10 % del total de 
escuelas  que  reun죂n las condiciones para ser atendidas, y en ning즢 
caso  es  inferior  a  dicha  proporci줻. El c쟫culo se realiz� consi-
derando  la cantidad de establecimientos del primer ciclo b쟳ico (1� a 
4� grado)  de cada regi줻, y distribuyendo el cupo de los 900 estable-
cimientos  seleccionados  en  proporci줻  a  dicho  n즡ero.  Una mayor 
desagregaci줻  a  nivel  de provincia o comuna se intent�, pero no fue 
posible debido a que se produc죂n grandes diferencias en detrimento de 
los sectores con mayores necesidades.

f.    Obtener  el  mayor impacto posible con el apoyo pedag줳ico. Para 
estos  efectos  se  seleccionaron preferentemente los establecimientos 
con  una  mayor  cantidad  de alumnos en relaci줻 con el resto de cada 
regi줻,  y  a los cuales se pudiera acceder con relativa facilidad. El 
tama쨚 de cada establecimiento se estableci� en base a la matr죅ula de 
primero  a  cuarto a쨚 b쟳ico, dado que el apoyo pedag줳ico se concen-
trar죂  en el primer ciclo de la ense쨅nza b쟳ica. La accesibilidad de 
cada  establecimiento  se determin� por el coeficiente de marginalidad 
que se obtuvo del Sistema de informaci줻 sobre planta f죛ica (SIPLAF). 
Para optar por este criterio se tuvo presente que, a fin de contribuir 
a  una  mayor  equidad  educativa,  junto  con  el Programa de los 900 
establecimientos  se implementar죂n otros destinados a dar apoyo a los 
establecimientos rurales m쟳 peque쨚s y alejados.

      Cabe  se쨅lar  que  en  los establecimientos m쟳 alejados, y por 
tanto  los  m쟳  peque쨚s,  no  se  aplica  el SIMCE, por lo que no se 
dispuso  de  datos estandarizados para evaluar logros de aprendizajes. 
Lo  anterior  no  obstaba  para  que  estos  establecimientos pudieran 
recibir  apoyo  en infraestructura y equipamiento, si fuere necesario. 
Para  ello se realiz� un listado separado con los establecimientos sin 
SIMCE,  y  se  solicit� un cruce de datos con el estado de la infraes-
tructura de estas escuelas a SIPLAF.

      Es  importante  destacar  que  se trabaj� computacionalmente con 
datos  de  diversas fuentes y archivos. El archivo matriz se obtuvo de 
la  base  de  matr죅ula  del  a쨚  1988, ya que coincide con la 즠tima 
informaci줻 disponible del SIMCE aplicado a cuarto a쨚 b쟳ico8. 


3.3   Procedimientos para la selecci줻


a)    Determinaci줻  de  la cantidad de establecimientos a seleccionar 
      por regi줻

El cuadro 1 muestra:

-     En la primera columna, la regi줻.

-     En la segunda columna, la cantidad total de establecimientos por 
regi줻.  Cada  췦stablecimiento� corresponde a un edificio, en el cual 
pueden  funcionar  varias 췼nidades educativas�; esto es, por ejemplo, 
m쟳 de una jornada, escuelas de adultos, escuelas especiales, escuelas 
y liceos juntos, etc. 

-     En  la  tercera columna, los establecimientos con SIMCE de nivel 
socioecon줺ico C y D. 

-     En  la cuarta columna, los establecimientos sin SIMCE que tienen 
alumnos de primero a cuarto a쨚 b쟳ico, y que por tanto pod죂n recibir 
alg즢 tipo de apoyo. 

-     En  la quinta columna, la suma de las columnas tres y cuatro que 
corresponde  al total de los establecimientos potencialmente seleccio-
nables por cada regi줻, y que alcanza a  7 273 en todo el pa죛.

-     En  la  sexta  columna,  la  proporci줻  de establecimientos que 
potencialmente  pueden recibir apoyo en cada regi줻 en relaci줻 con el 
total  del  pa죛.  Esta  proporci줻  se  utiliz� como coeficiente para 
determinar  la cantidad de establecimientos que deber죂n ser seleccio-
nados  por  cada  regi줻, sabiendo que el total correspond죂 a 900. En 
todas  las  regiones,  el  n즡ero de establecimientos seleccionados es 
superior al 10 % de los establecimientos potencialmente elegibles para 
recibir apoyo.


b)    Determinaci줻  de  los  puntos de corte para la selecci줻 de las 
escuelas con SIMCE

      Sobre  la  base  de  un an쟫isis de los datos disponibles de los 
establecimientos  de  cada  una de las regiones se defini� un punto de 
corte, que corresponde al promedio regional del SIMCE, y se estableci� 
el n즡ero de alumnos de primero a cuarto a쨚 b쟳ico fijado como m죒imo 
para la selecci줻.

      El  cuadro 2 muestra los puntos de corte, seg즢 el porcentaje de 
logro  en  las pruebas del SIMCE y seg즢 la cantidad m죒ima de alumnos 
seleccionados para cada regi줻.

      Para tener un criterio de referencia, en el cuadro 3 se muestran 
los  porcentajes  de  logro  m쟸imos y m죒imos del SIMCE por regi줻, y 
aquellos de los establecimientos seleccionados.


c)    Proposici줻  de  los  establecimientos  con mayor prioridad para 
recibir apoyo del Programa

      De  acuerdo  con  los criterios anteriores, se seleccionaron los 
900  establecimientos  situados  por  debajo  de   los puntos de corte 
se쨅lados  y  fueron  distribuidos  equitativamente  en  proporci줻 al 
n즡ero  total  de  establecimientos  que podr죂n recibir ayuda en cada 
regi줻.


El cuadro 4 muestra:

-     Una  distribuci줻  de  los  establecimientos  seleccionados  por 
      regi줻, seg즢 tipo de sostenedor. Como se  observa, el n즡ero de 
      establecimientos   particulares  sub-vencionados  alcanza  a 182
      mientras que los municipales son 718.

-     La  matr죅ula  total  de  1� a 4� grado de educaci줻 b쟳ica,  en 
      1988, de los establecimientos seleccionados por regi줻, seg즢 el
      tipo de sostenedor9.

-     La  cobertura  de  los  alumnos seleccionados en relaci줻 con el 
      total de alumnos de 1� a 4� a쨚 b쟳ico por regi줻.

      Utilizando  los  criterios  antes  se쨅lados  y el procedimiento 
descrito, el PIIE elabor� un primer listado.  릗te fue confrontado con 
la opini줻 de las autoridades educativas regionales. S줹o en casos muy 
excepcionales, estas autoridades efectuaron peque쨚s ajustes.  


4.    Comentarios finales

      La  experiencia descrita se  inserta dentro de una situaci줻 muy 
particular  del  pa죛.  La  tremenda  restricci줻  en  el acceso a  la 
informaci줻  que  afect� a los investigadores y a la sociedad civil en 
general en el per죓do del gobierno militar (1973-1990), oblig� a crear 
sistemas  de  informaci줻  paralelos  al  oficial. El PIIE asumi� este 
desaf죓  en  el campo educativo, y lo logr� consiguiendo la transcrip-
ci줻 de datos disponibles desde diversas fuentes en vez de duplicar la 
recolecci줻 primaria de informaci줻.   

      El gran esfuerzo realizado por el PIIE con la creaci줻 y funcio-
namiento  del  췈entro  de  pol죜icas  educativas� durante el gobierno 
militar,  tuvo  una de sus grandes compensaciones en la oportunidad de  
poder  apoyar al gobierno democr쟴ico que asume en 1990, realizando la 
selecci줻 de las 900 escuelas que requer죂n de atenci줻 prioritaria.

      Si  bien lo descrito corresponde a un caso extremo de reserva en 
el uso de la informaci줻 p즒lica, existen varios problemas compartidos 
con otros pa죛es de Am굍ica Latina:

-     recopilaci줻  de   grandes   c즡ulos  de  informaci줻  por   los 
      organismos p즒licos; 

-     centralizaci줻 excesiva de su manejo y distribuci줻;

-     procesamiento de s줹o una parte de ella; 

-     difusi줻  a즢  m쟳 reducida de lo procesado, con gran retraso en 
      su publicaci줻; 

-     escaso  an쟫isis  de  la  informaci줻  que se difunde -en parte, 
      debido al  retraso en  su publicaci줻, en parte, por la publica-
      ci줻 de informaci줻 no necesariamente relevante-, y

-     funcionamiento  de  췣ancos  de  datos�  y  no  de  sistemas  de 
      informaci줻 interconectados. Es imprescindible lograr la concer-
      taci줻 de  las fuentes productoras de informaci줻, cuantitativas
      y cualitativas,  que permitan, por un lado, responder  preguntas
      sobre  el  desarrollo  de  la  educaci줻  en diversos sectores y
      territorios de cada pa죛, y efectuar an쟫isis de la  informaci줻
      que  se recopila, y, por otro, acercar los resultados del an쟫i-
      sis a la toma de decisiones.

      Los  servicios  p즒licos  deben  hacer especiales esfuerzos para 
poner  쟥ilmente la informaci줻 al servicio de la investigaci줻, de la 
toma  de decisiones, de los partidos pol죜icos y, muy particularmente, 
de la opini줻 p즒lica en general. Socializar y democratizar  el uso de 
la  informaci줻  es  un  paso  indispensable  para  alcanzar consensos 
b쟳icos  entre  los  diversos  sectores  de  la  vida nacional que den 
estabilidad al desarrollo educativo de los pa죛es de la regi줻.  

      En  la  mayor죂  de los pa죛es latinoamericanos faltan servicios 
que  junto  con analizar la informaci줻 educativa la difundan en forma  
adecuada. Indudablemente, es distinta la forma en que se debe entregar 
la informaci줻 para la toma de decisiones que para una investigaci줻 o 
para la opini줻 p즒lica en general. Esto no siempre es considerado por 
los que recopilan informaci줻.

      Existe  en  todos  los pa죛es una demanda latente de informaci줻 
educativa, la cual se activa progresivamente en la medida que: 

i)    la  oferta  de  informaci줻 se va adecuando a las necesidades de 
      los usuarios, y
 
ii)   los grupos interesados en usar esa oferta  presionan por acceder 
      a ella.

      La  situaci줻  particular  de  Chile en el gobierno anterior que 
termin�  en  1990,  oblig�  a  una  relaci줻  muy  individual  de  los 
investigadores  del  PIIE  (organismo  no gubernamental) con el sector 
gubernamental,  para  la operaci줻 del Centro de pol죜icas educativas.  
Un  contexto democr쟴ico, en cambio, permite la operaci줻 de un Centro 
de recopilaci줻, an쟫isis y difusi줻 de informaci줻 (tanto dentro como 
fuera  del  aparato  estatal)  sin  los costos de una relaci줻 dif죅il 
entre  los organismos productores de informaci줻 y los que investigan.  
Cabe  se쨅lar, sin embargo, que el que sea un organismo no gubernamen-
tal  el que implemente un Centro como el descrito, tiene la ventaja de 
que  se  evita,  o  al  menos  se reduce, la influencia de la pol죜ica 
contingente  en  su  operaci줻.  La  complementaci줻  del  Estado y la 
sociedad civil es cada vez m쟳 urgente y necesaria en la regi줻. 


旼컴컴컴컴컴컴컴커
�  BIBLIOGRAFIA  �
읕컴컴컴컴컴컴컴켸

�     Latorre,  C.L. y L.E. Gonz쟫ez (1993), 췓a inform쟴ica en educa-
ci줻, una integraci줻  imprescindible:  recuento de  una experiencia�,
UNESCO/OREALC,  Proyecto principal de educaci줻 en Am굍ica Latina y el 
Caribe, Bolet죒 N� 30, Santiago de Chile, abril.

�     Gonz쟫ez,  L.E.,  C.L.  Latorre e I. N$ez (1990), 췚elecci줻 de 
establecimientos  que  deben  ser  atendidos  prioritariamente  en una 
pol죜ica  de  equidad  y  mejoramiento de la calidad de la educaci줻�, 
Centro de Pol죜icas Educativas (PIIE), Santiago de Chile, abril.

�     PIIE  (1988), 칁uptura  y   construcci줻  de   consensos  en  la 
educaci줻 chilena�, Santiago de Chile, 65 pp.

�     (1989),  췊ducaci줻  y  transici줻  democr쟴ica.  Propuestas  de 
pol죜icas  educativas�,  Santiago  de  Chile, PIIE, Santiago de Chile, 
245 pp.


                                 Cuadro 1

           COEFICIENTES PARA LA SELECCION DE ESTABLECIMIENTOS POR REGION
旼컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴커
� Regi줻 �          N즡ero de establecimientos          � Total de  �  Estableci-  �
�        쳐컴컴컴컫컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴캑estableci- � mientos      �  
�        � Total  쿎on SIMCE � Sin SIMCE   쿛otenciales � mientos   � seleccio-    �  
�        �        �  C y D   � con 1-4 BAS.�            � (por cien)�  nados       �  
읕컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컴켸  
     I        199         49        61           110         1,51          14
    II        170         50        16            66         0,91           8
   III        127         52        32            84         1,15          10
    IV        576        273       202           475         6,53          59
     V        906        446       124           570         7,84          71
    VI        564        355        77           432         5,94          53
   VII        803        507       179           686         9,43          85
  VIII      1 417        723       442         1 165        16,02         144
    IX      1 346        373       846         1 219        16,76         151
     X      1 405        532       728         1 260        17,32         156
    XI         60         19        33            52         0,71           6
   XII         69         17        11            28         0,38           4
  XIII      2 101        979       147         1 126        15,48         139

  TOTAL     9 743      4 375     2 898         7 273       100,00         900
 컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴



                                  Cuadro 2

                        CRITERIOS DE CORTE POR REGION
   旼컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
   �  Regi줻  쿛orcentaje de logro m죒imo � N즡ero m죒imo de alumnos   �
   �          �                           쿭el  1ro. al 4to.a쨚 b쟳ico �
   읕컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
          I              52,12                         70
         II              46,25                        130
        III              51,64                         81
         IV              51,78                         81
          V              47,11                         81
         VI              43,50                         79
        VII              41,44                         69
       VIII              43,39                         80
         IX              47,41                         55
          X              48,10                         60
         XI              48,66                         85
        XII              51,30                         83
       XIII              42,63                         81
   컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�


                                 Cuadro 3

                  DISTRIBUCION REGIONAL DEL PORCENTAJE DE LOGRO*
 旼컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
 �         �    Porcentaje de logro SIMCE       �    Porcentaje de logro     �
 � Regi줻  �     sin particulares pagados       �    SIMCE seleccionados     �
 �         쳐컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컵컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴�
 �         �   M죒imo  �   M쟸imo  �  Promedio  �    M죒imo  �   M쟸imo      �
 읕컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컴컴�
      I        34.52       71.26       61.26         34.52         52.12
     II        36.48       64.40       57.25         39.39         46.25
    III        32.71       74.58       60.44         39.24         51.64
     IV        24.84       83.17       53.43         33.61         51.78
      V        26,66       78.42       55,14         34,16         47,11
     VI        17,46       86,88        53,6         31,11         43,5
    VII         18,7       82,77       52,08         22,62         41,44
   VIII        22,33       78.20       51,43         27,89         43,39
     IX        20,96       78,75       47,37         21,43         47,41
      X        17,77        84,9       48,94         24,28         48.10
     XI        40,75       67,92       60,06         40,75         48,66
    XII        46,56       69,67       63,33         46,54         51.30
   XIII        20,83       83,75       53,62         28,13         42,63
 컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴
  *Promedio nacional de logro SIMCE = 52.77.


                                 Cuadro 4

         DISTRIBUCION GENERAL SEGUN SOSTENEDOR, NUMERO DE ESTABLECIMIENTOS,
                 MATRICULA DE 1ro. A 4to. A쩙 BASICO Y PESO RELATIVO

  旼컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�  
  � Regi줻 �   N즡ero de establecimientos     �  Matr죅ula del 1ro. al 4to. a쨚 b쟳ico �        Peso relativo*          �
  �        쳐컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컵컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴탠컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴캑  
  �        � Municipales� Particulares 쿟otal �  Municipales �  Particulares � Total   쿘unicipa- 쿛articulares� Total  �
  �        �            �  subvencio-  �      �              �   subvencio-  �         �  les     �  subvencio-�        �
  �        �            �     nados    �      �              �      nados    �         �          �    nados   �        �
  읕컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴좔컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴�
        I         13              1       14        4 418            166       4 584       20,1         5,6       18,4
       II          7              1        8        2 330            409       2 739        8,8         7,2        8,5
      III          8              2       10        1 276            259       1 535        8,4         6,3        7,9    
       IV         52              7       59       11 619            892      12 511       35,0         9,9       29,7 
        V         61             10       71       11 091          1 684      12 775       17,3         4,9       12,9
       VI         50              3       53        7 352            490       7 842       16,2         4,6       14,0
      VII         79              6       85        9 723            707         104       15,4         6,3       14,0
     VIII        121             23      144       18 613          3 373      21 986       15,8        10,6       14,7
       IX         93             58      151       12 467          6 178      18 645       27,5        21,8       25,3 
        X        129             27      156       16 919          3 267      20 186       25,8         0,0       24,2
       XI          6              0        6        1 138              0       1 138       18,8         0,0       15,2
      XII          4              0        4          974              0         974       12,1         0,0        9,8
     XIII         95             44      139       23 234          9 149      32 383       14,2         5,0        9,4

     TOTAL       718            182      900      121 154         26 574     147 728       17,9         7,8       14,5
   컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴
    * Peso relativo, en este caso, se refiere al porcentaje que representa la matr죅ula de 1ro. a 4to. a쨚 b쟳ico de los     
      establecimientos seleccionados sobre la matr죅ula de 1ro. a 4to a쨚 del total de establecimientos municipales y    
      particulares subvencionados.