|
|
|
旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴� � DISCURSO DEL SR. INGENIERO MANUEL VARA OCHOA � � MINISTRO DE LA PRESIDENCIA DEL PERU � 읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴� Sres. Representantes de los gobiernos y organismos internacionales, Sr. F굃ix Murillo Alfaro, Jefe del Instituto Nacional de Estad죛tica e Inform쟴ica (INEI), Sr. Reynaldo F. Bajraj, Director del Centro Latinoamericano de Demograf죂 (CELADE), Sres. Viceministros, Distinguidos invitados: En nombre del se쨚r Presidente de la Rep즒lica, quiero dar la bienvenida en el d죂 de hoy a todos los expertos nacionales e internacionales que han respondido a nuestra invitaci줻 para participar en el presente seminario. Estamos convencidos del valioso aporte que recibiremos de ustedes en estos cuatro d죂s de discusi줻 sobre la validez e importancia de la informaci줻 para el dise쨚 de los programas sociales. Quiero, asimismo, hacer menci줻 a que, en el momento actual, la superaci줻 de la pobreza constituye uno de los principales retos del Gobierno para los pr쥅imos a쨚s. El proceso se ha iniciado a trav굎 de la aplicaci줻 de una experiencia sin precedentes en la historia peruana. En efecto, el Per� de hoy no es el Per� que ten죂mos en 1990. El pa죛 ha experimentado cambios considerables en los 즠timos a쨚s. Hoy en d죂 tenemos muchas razones para decir con mucho orgullo y humildad que el esfuerzo y sacrificio de nuestra poblaci줻 no es un esfuerzo vano. Estamos terminando una etapa decisiva. Durante cinco a쨚s hemos librado una batalla contra una grave crisis econ줺ica y contra movimientos terroristas que causaron al pa죛 enorme da쨚 material y humano. Afortunadamente, el Per� ha salido victorioso de esas batallas. Las cifras que ilustran este hecho son de conocimiento p즒lico, y no abundaremos en ellas. Hoy d죂 quiero enfatizar, en cambio, que estos triunfos no nos h an hecho olvidar a los peruanos que viven en la pobreza. La idea de que una econom죂 saneada, moderna y competitiva asegurar� en el largo plazo el bienestar de la gran mayor죂 de los peruanos, ha sido el principal objetivo de todo el programa de reformas efectuadas por el Gobierno. La actual recuperaci줻 econ줺ica muestra ya lo que puede ser el anticipo de una mejor죂 perceptible. Seg즢 el Ministerio de Econom죂 y Finanzas y el Instituto Nacional de Estad죛tica e Inform쟴ica, los ingresos reales per c쟰ita han aumentado. Por su lado, una encuesta financiada por el Banco Mundial muestra que la proporci줻 de la poblaci줻 pobre y extremadamente pobre en el Per� se ha reducido, entre 1991 y 1994. Pero estamos plenamente conscientes -y somos responsables de ello- de que las fuerzas del mercado, por s� solas, no resolver쟮 la pobreza estructural de vastos sectores de la poblaci줻 peruana. El esfuerzo que dedica el Estado a la lucha contra la pobreza puede ilustrarse con algunas cifras. En 1990, el gasto social per c쟰ita era de 12 d줹ares, es decir, el 2% del producto interno bruto; en 1995 esta cifra llegar� a los 176 d줹ares por habitante, lo que equivale al 7.8 % del PIB. No s줹o hemos avanzado en la cantidad de recursos destinados al gasto social, sino tambi굈 en lograr una mayor eficiencia de 굎te, a trav굎 de una pol죜ica focalizada del gasto social cuya implementaci줻 es posible gracias a la acci줻 coordinada de diversos sectores del Estado. En el caso del Ministerio de la Presidencia, los programas de construcci줻 o rehabilitaci줻 de la infraestructura b쟳ica, social y productiva, y otros programas multisectoriales, estuvieron a cargo de diversas instituciones especializadas y muy ejecutivas del Ministerio de la Presidencia, tales como el Fondo Nacional de Compensaci줻 y Desarrollo Social (FONCODES), el Fondo Nacional de Vivienda (FONAVI), el Instituto de Infraestructura Educativa y de Salud (INFES) y el Programa Nacional de Apoyo Alimentario (PRONAA), entre otros. A t죜ulo de ejemplo, citaremos algunas cifras. En sus tres y medio a쨚s de vida, FONCODES ha financiado 16 000 proyectos de inversi줻 social por 576 millones de d줹ares, respondiendo a la demanda directa de la poblaci줻 m쟳 pobre. Por su lado, FONAVI ha atendido a la poblaci줻 urbano-marginal y rural dot쟮dola de agua, desag갻 y electricidad, aprobando en el 즠timo a쨚 570 proyectos de electrificaci줻 y saneamiento, por un monto equivalente a 300 millones de d줹ares. En el mismo per죓do, INFES dedic� importantes recursos a la construcci줻 y rehabilitaci줻 de la infraestructura b쟳ica y equipamiento educativo de 365 nuevos colegios en las 쟲eas m쟳 pobres del pa죛, buscando la formaci줻 integral de nuestros ni쨚s y j쥃enes. Estas acciones se suman a aquellas realizadas por los ministerios de Educaci줻, Salud y Justicia que, adem쟳 de sus programas ordinarios, participan en el Programa de focalizaci줻 del gasto social b쟳ico. Este 즠timo recibi�, en 1994, un financiamiento de 201 millones de soles, que ha sido elevado en 1995 a 598 millones de soles, equivalentes a 250 millones de d줹ares. Cabe, asimismo, mencionar que el desarrollo social del pa죛 no depende 즢icamente de los recursos financieros que canaliza el Estado para ese fin. En una medida considerable, esos recursos sirven para complementar los esfuerzos que hace la propia poblaci줻. Los largos a쨚s de crisis nos han ense쨅do, y han ense쨅do a las comunidades de pobladores, a organizarse para trabajar en sus propios proyectos sociales. Vivimos una etapa de fe y confianza en el futuro del Per�. Instituciones como FONCODES han contribuido a fortalecer esos mecanismos, induciendo a los pobladores a conformar 췲즓leos ejecutores� constituidos por cualquier grupo organizado que, con o sin existencia legal, puede solicitar el financiamiento de sus proyectos y llevarlos a ejecuci줻 mediante una adecuada supervisi줻. Bajo esta din쟭ica forma de actuaci줻, las comunidades pobres han adquirido una nueva actitud y disposici줻 ante los programas del Gobierno, en la medida en que son los gestores de su propio desarrollo. Como todos ustedes saben, cualquier programa que busque elevar el impacto del gasto social debe estar basado en un sistema de informaci줻 actualizado y completo. Por eso, el Gobierno apoy� en 1993 la ejecuci줻 de diversos censos. Dentro de 굎tos cabe citar: el Censo nacional de poblaci줻 y vivienda, el Censo de talla, el Censo escolar y el Censo de infraestructura y recursos humanos en salud. Se puso fin, as�, a doce a쨚s de atraso en la informaci줻 estad죛tica necesaria para el dise쨚 de la pol죜ica social. Actualmente, contamos con los trabajos peri줰icos del Instituto Nacional de Estad죛tica e Inform쟴ica (INEI), mapas sectoriales de pobreza realizados por diversos sectores del Estado, y un nuevo mapa del pa죛 elaborado por FONCODES. Asimismo, gracias a la ayuda permanente del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, disponemos de la Encuesta sobre niveles de vida de 1994, cuyas fuentes nos permiten conocer mejor las caracter죛ticas de los grupos que viven en la pobreza, analizar las causas y, por lo tanto, proponer las medidas correctivas m쟳 eficaces. Consideramos que la etapa de emergencia social ha concluido. Esto no significa suspender los programas de atenci줻 a la poblaci줻 m쟳 vulnerable, sino otorgar un mayor 굈fasis a los proyectos de desarrollo productivo y a la generaci줻 de empleo permanente. Esta estrategia permitir� incorporar cada vez m쟳 grupos de pobladores a la din쟭ica general de la econom죂 del pa죛, y aprovechar su efecto multiplicador. Esta orientaci줻 se une a la de los programas que se han venido ejecutando, los cuales han estado y seguir쟮 estando dirigidos a aquellos ni쨚s, j쥃enes, mujeres, peque쨚s empresarios y campesinos que enfrentan las mayores dificultades por su situaci줻 de pobreza, y a aquellas regiones en las que la carencia de infraestructura social y productiva, la escasa o nula dotaci줻 de servicios b쟳icos o la falta de medios de comunicaci줻 envuelven, a sus habitantes en un c죚culo que refuerza y agrava su situaci줻 de pobreza. En suma, se canalizar쟮 los recursos hacia la inversi줻 en capital humano, la infraestructura econ줺ica y el desarrollo productivo y social. En ese sentido, otro elemento indispensable de la etapa que iniciamos es el de m ejorar los flujos de informaci줻 sobre el mercado que recibe la poblaci줻 pobre, en particular la poblaci줻 rural, y mejorar su capacidad para responder a las se쨅les del mercado. El componente de sostenibilidad, asistencia t괹nica y capacitaci줻 deber� ocupar en el futuro un lugar cada vez m쟳 prominente en los proyectos de inversi줻 social. La superaci줻 de la pobreza y el proceso de desarrollo sostenido son desaf죓s que involucran a todos los peruanos. Superar la pobreza no es tarea exclusiva del Gobierno, es una tarea irrenunciable de todos y un esfuerzo mancomunado que debe persistir mientras exista la pobreza. Para luchar contra la pobreza hay que conocerla en todas sus dimensiones, hay que conocer sus causas y efectos. La b즧queda de mejores pol죜icas y acciones requiere abrir espacios para la discusi줻 de ideas, concepciones y avances metodol줳icos en esta materia. En esta tarea, que es un desaf죓 nacional y no s줹o gubernamental, debe estar involucrado el Gobierno, el sector privado, y en general todos los peruanos. El objetivo fundamental del Gobierno es el de poder lograr un desarrollo social que nos permita definitivamente ir superando la situaci줻 de pobreza estructural, de la misma forma como hemos logrado en nuestro pa죛 la estabilidad econ줺ica y como estamos logrando la pacificaci줻, y ahora el crecimiento; 굎te es nuestro gran desaf죓 en los a쨚s venideros. El seminario que se inicia el d죂 de hoy, 췏nformaci줻 sobre poblaci줻 y pobreza para programas sociales�, contribuir� de manera sustantiva a este debate, que ata쨎 a un objetivo fundamental de nuestro Gobierno. Sabemos positivamente que saldremos fortalecidos de este ejercicio para afrontar el gran desaf죓 de luchar contra la pobreza. En nombre del se쨚r Presidente de la Rep즒lica, ingeniero Alberto Fujimori, declaro inaugurado el seminario "Informaci줻 sobre poblaci줻 y pobreza para programas sociales". |
|