旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴커
�                   4. FECUNDIDAD, NATALIDAD                   �
�                  Y MORTALIDAD  EN LA REGION                  �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴켸

4.1. LA TRANSICION DEMOGRAFICA

  Tanto  el descenso de la fecundidad como de la mortalidad, as� 
como las caracter죛ticas de la estructura por edades,indican que 
en  la regi줻 se ha entrado en un proceso de Transici줻 Demogr�-
fica, Gr쟣ico N� 10.

  En t굍minos generales, el modelo corresponde al patr줻 cl쟳ico 
de la  transici줻  demogr쟣ica. Ello  implica  tendencias  a  la
disminuci줻  relativa de los  primeros  grupos  de  edad,  y  la 
paulatina   modificaci줻  de la  estructura por  edades  de   la 
fecundidad, por otro  lado, la mortalidad al disminuir genera un 
proceso de envejecimiento de la poblaci줻.


4.2 FECUNDIDAD Y NATALIDAD

  Estudios   realizados  a partir  de  encuestas  han  permitido 
establecer los  patrones caracter죛ticos  de la fecundidad en la 
regi줻, que muestran una tendencia descendente. 

  La  Tasa Global de Fecundidad;  es decir el n즡ero promedio de 
hijos  por  mujer; fue de 5,4  hijos  en 1975 (PERU:  Fecundidad 
diferencial por regiones geogr쟣icas y  departamentos, 1975), la 
que habr죂 descendido a 3,0 (ENDES 91-92) y a 2,7 en 1993 (Censo 
1993).  Esta  tendencia revela que en 18 a쨚s hubo un importante 
descenso de casi el 50 %, que se explicar� en seguida:

  En  primer lugar la Regi줻 ha pasado por un significativo pro-
ceso  de  urbanizaci줻 que se ha caracterizado por una gran con-
centraci줻 de poblaci줻 en la ciudad capital; esta  urbanizaci줻 
ha estado aparejada por lo que se ha denominado modernizaci줻 de  
la sociedad, una de  cuyas  principales  caracter죛ticas  es  el 
cambio de patrones culturales tradicionales a otros modernos.

  Por otro lado, un efecto significativo de este proceso ha sido 
la diversificaci줻 de laestructura productiva, aunque en el caso 
de la regi줻  Arequipa,  este  fen줺eno se ha caracterizado  por  
la terciarizaci줻 de la econom죂, es decir,  el   predominio  de 
actividades comerciales y de  servicios,  en las que la mujer ha 
incrementado su nivel de participaci줻.

  Otro  de los factores que ha  contribuido al cambio significa-
tivo del rol  de  la mujer, y en especial de sus patrones repro-
ductivos ha sido la educaci줻, permiti굈dole el acceso a mejores  
posibilidades para poder tomar  decisiones,  aparte  de ello, el 
hecho de tener mayores  posibilidades para decidir les ha permi-
tido  una  mejor  conciencia  de su condici줻 de ciudadana y sus 
derechos frente a una cultura predominantemente machista.

  En  este sentido la educaci줻, la urbanizaci줻 y la moderniza-
ci줻 juegan un rol importante en el cambio de patrones reproduc-
tivos en la regi줻, y en general en el pa죛.

  Concordante con la tendencia a la declinaci줻 de la fecundidad 
se ha encontrado que la relaci줻  ni쨚s-mujeres tambi굈 presenta 
un  comportamiento declinante,  tal como se aprecia en el Cuadro 
N� 11.

                    CUADRO N� 11
 
             REGION AREQUIPA: RELACION 
         NI쩙S MUJERES 1940-1972-1981-1993  

旼컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴쩡컴컴컴컫컴컴컴컴쩡컴컴컴커 
�  RELACION  �  1940  �  1972  �  1981  �  1993  �
읕컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴컴켸
                                                  
 0-4 / 15-49    65.6     71.9     58.2     42.2   
                                                 
 5-9 / 20-49    75.6     82.2     71.9     51.8 
 
10-14 / 25-54   77.9     86.1     80.9     64.7                
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴
                                                
  Cabe destacar que en 1972 se encuentran los valores m쟳 eleva-
dos, ello  podr죂 ser resultado de los efectos que en la estruc-
tura por edad  tuvieron los fuertes flujos migratorios recibidos 
por la ciudad de Arequipa. Por otro lado, en los a쨚s siguientes 
hay una disminuci줻 de esta relaci줻, mucho m쟳 significativa en 
el grupo  de  0-14/15-49,  esto  indicar죂  que  las mujeres m쟳 
j쥃enes est쟮 tratando de planificar de manera m쟳 eficiente  el  
tama쨚 de familia.

  Es importante recalcar que  esta  tendencia del descenso de la 
fecundidad no significa una  disminuci줻 del n즡ero de nacimien-
tos,  ya  que como se ha visto el n즡ero de mujeres se ha incre-
mentado, y  por  consiguiente  el de mujeres en edad f굍til, que 
pas� del 47,5 % en 1940 a 49,1 % en 1981 y a 53,8 % en 1993. Por 
lo tanto,aunque al final de su per죓do reproductivo tienen menos 
hijos,  por ser una mayor cantidad de mujeres el n즡ero de naci-
mientos tambi굈 es mayor  y  ello se puede comprobar teniendo en 
consideraci줻 que en t굍minos absolutos los ni쨚s de 0-5 a쨚s de 
1981  son  menos que los de igual edad en 1993, pero porcentual-
mente son m쟳.

  Las tendencias y comportamientos var죂n a nivel urbano y rural, 
tal como se aprecia en el Gr쟣ico 11.

  Es necesario aclarar que en el caso de ENDES a nivel regional, 
presentan  una   tendencia similar  al nacional,  pero  que   es 
marcadamente diferente a la encontrada  con datos censales, ello 
podr죂  deberse al car쟠ter de la encuesta  y al n즡ero de datos 
utilizados para la estimaci줻.

  Las  tasas de fecundidad por edad en el 쟲ea rural en  general 
son  significativamente  mayores que  en  el 쟲ea urbana, lo que 
origina una Tasa Global de Fecundidad para el 쟲ea rural de 4,1, 
esto es casi el doble que para el 쟲ea urbana (2,6),aqu� tambi굈 
se puede notar la influencia  de  la  concentraci줻  urbana, por 
otro lado, la c즧pide en la curva, que marca  el  mayor nivel de 
la fecundidad por grupo de edad, permite  afirmar que en el 쟲ea 
rural hay una c즧pide temprana, pues el mayor nivel se encuentra  
entre las mujeres de 20-24 a쨚s, mientras que en las zona urbana 
esta c즧pide se encuentra entre los 25 y 29  asumiendo  caracte-
r죛ticas  de  una dilatada ya que el valor mayor no es signific-
ativamente diferente de los valores anterior y posterior.

  Si  bien  los resultados generales tienen  coherencia  con los 
encontrados en la  ENDES 91-92 para la regi줻 Arequipa, se puede 
notar  significativas  diferencias en el desagregado  por  tasas
espec죉icas,ya que las curvas mostradas para cada caso presentan 
desplazamientos de la c즧pide  hacia  el  grupo etareo superior, 
cambios que dif죅ilmente se podr죂n haber dado en un periodo tan
corto y que pueden reflejar problemas en los datos.
                                             
                            CUADRO N� 12
         
           REGION AREQUIPA: TASA GLOBAL Y TASAS ESPECIFICAS 
       DE FECUNDIDAD POR EDAD, AREA URBANA-RURAL Y PROVINCIAS,
                      (AL 11 DE JULIO DE 1993)

旼컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�            
�   AREQUIPA       �    TASA    �            TASA DE FECUNDIDAD ESPECIFICAS POR EDAD            �          
쿌REA URB. Y RURAL � GLOBAL DE  쳐컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컴�           
�  Y PROVINCIAS    � FECUNDIDAD � SUMA � 15-19 � 20-24 � 25-29 � 30-34 � 35-39 � 40-44 � 45-49  �         
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컴�         

AREQUIPA                2.80     0.560   0.047   0.135   0.144   0.116   0.078   0.034   0.007   
  URBANO                2.60     0.520   0.040   0.124   0.138   0.110   0.072   0.030   0.006
  RURAL                 4.09     0.818   0.102   0.205   0.177   0.151   0.117   0.055   0.013
PROVINCIAS
  AREQUIPA              2.51     0.502   0.037   0.118   0.136   0.110   0.068   0.029   0.005
  CAMANA                2.93     0.586   0.065   0.164   0.137   0.106   0.079   0.032   0.004 
  CARAVELI              3.15     0.630   0.099   0.157   0.130   0.118   0.082   0.036   0.010
  CASTILLA              4.23     0.846   0.098   0.231   0.188   0.144   0.122   0.052   0.012 
  CAYLLOMA              4.56     0.912   0.114   0.227   0.197   0.157   0.132   0.067   0.018
  CONDESUYOS            3.86     0.772   0.088   0.206   0.151   0.149   0.113   0.047   0.019
  ISLAY                 2.71     0.542   0.054   0.149   0.139   0.095   0.075   0.025   0.005
  LA UNION              4.83     0.966   0.112   0.219   0.199   0.196   0.145   0.078   0.017
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴
NOTA: La  Tasa  Global  de  Fecundidad  del  pa죛  ha  sido  corregida  en  base  a la  tendencia 
      obsevada desde 1961.                                       


  A nivel provincial el comportamiento  de las tasas espec죉icas 
presenta  dos  tendencias: Arequipa provincia con  una   c즧pide 
achatada y de car쟠ter tard죓, y el resto de provincias con c즧-
pide temprana y con un r쟰ido decrecimiento, excepto en La Uni줻 
e Islay, donde el valor  siguiente  a la c즤ide es relativamente 
similar por lo que el descenso no es tan r쟰ido.
 
  En  general  la  presencia de c즧pides tempranas y con valores 
relativamente   altos,  estar죂n expresando  elevado  nivel   de 
fecundidad.


4.2.1. DIFERENCIALES DE LA FECUNDIDAD SEGUN EDUCACION

  Con datos de la ENDES se ha calculado el n즡ero medio de hijos 
por  mujer,  seg즢  su  condici줻  de  alfabetismo  y   nivel de 
educaci줻 alcanzado.

  La  Tasa  Global  de Fecundidad seg즢 nivel de educaci줻 en la 
regi줻 estimada por ENDES; se puede apreciar en el Cuadro N� 13.

                      CUADRO N� 13

               TASA GLOBAL DE FECUNDIDAD.

旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
�   NIVEL DE EDUCACION            �        T.G.F.       �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
Sin educaci줻                               4.7
Primaria                                    4.5  
Secundaria                                  2.6  
Superior                                    2.2
No determinado                              4.1
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
FUENTE: ENDES 1991-92.

  Existiendo limitaciones para  hacer estimaciones  indirectas a 
nivel provincial, se ha calculado  l promedio de hijos por mujer 
que se presenta en el Cuadro N� 14.

  Tanto a  nivel  regional  como   provincial  existe   marcadas 
diferencias seg즢 el nivel  educativo  de  la  madre,  con   una 
diferencia extrema por provincias,  seg즢 la cual las mujeres de 
m쟳 bajo nivel tienen el triple de hijos que las de mayor nivel.

  Ahora bien, si  se  toma en cuenta la condici줻 de alfabetismo 
de la madre, las diferencias en la fecundidad entre las  alfabe-
tas y  las analfabetas no son tan significativas como en el caso 
anterior, por lo  que se puede concluir que  es a  partir de  un 
determinado nivel de instrucci줻  que  se producen cambios en el 
comportamiento de la fecundidad.

                              CUADRO N� 14

               PROMEDIO DE HIJOS NACIDOS VIVOS DE MUJERES 
             DE 12 A쩙S Y MAS DE EDAD. POR PROVINCIAS SEGUN 
            CONDICION DE ANALFABETISMO Y NIVELES DE EDUCACION
                                                                                                              
旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴커  
�                         �                                    PROVINCIAS                                      �
�      CONCEPTO           쳐컴컴컴컴컫컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴쩡컴컴컴컴캑
�                         � AREQUIPA � CAMANA � CARAVELI � CASTILLA � CAYLLOMA � CONDESUYOS � ISLAY � LA UNION �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴좔컴컴컴컴캑
                                                                                                               �
CONDICION DE ANALFABETISMO                                                                                     �
   SABER LEER                1.780     2.210      2.570      2.720      2.680       2.470     2.160    3.060   �
                                                                                                               �
   NO SABER LEER             4.980     5.430      6.280      6.180      5.990       5.840     5.120    5.410   �
NIVELES DE EDUCACION                                                                                           �
    NINGUN NIVEL             5.020     5.430      6.360      6.210      5.970       5.890     5.160    5.400   �
    PRIMARIA                 3.160     3.670      3.790      3.870      3.520       3.370     3.580    3.850   �
    SECUNDARIA               1.420     1.380      1.660      1.570      1.520       1.420     1.470    1.980   �
    SUP. NO UNIVERSITARIA    1.040     0.950      1.120      1.250      1.060       1.130     1.000    1.330   �
    SUP. UNIVERSITARIA       1.110     1.380      1.120      1.340      1.250       1.310     1.340    1.520   �
    NO ESPECIFICADO          2.110     2.070      3.680      4.190      3.500       3.080     2.520    3.870   �
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴켸
                                                                                                              
FUENTE: CENSO NACIONAL 1993, TABULADOS ESPECIALES INEI.                                                       
                                                                                                              
                                                                                                              
  Ello se deber죂 a que los  cambios  de  conducta y  actitudes,                                              
tanto respecto de la fecundidad como  de  los  mecanismos que la                                              
regulan se van modificando cuanto m쟳 alto sea el nivel educati-                                              
vo de la mujer.                                                                                               
                                                                                                              
  Con  informaci줻 de la ENDES se puede diferenciar la preferen-                                              
cia de usos de m굏odos seg즢 grado de instrucci줻. La mujer  con                                              
educaci줻  secundaria  o  superior  prefiere el DIU (Dispositivo                                              
Intra Uterino), que seg즢 la experiencia es el m쟳 eficiente; en 
cambio  las  de menor instrucci줻 el retiro o la abstinencia pe-
ri줰ica, que son m굏odos tradicionales con alta tasa de falla.

  Esto  es  explicable  en  la  medida en que se supone  que las 
mujeres  con  mayor  nivel  educativo  tienen  m쟳 informaci줻 y 
acceso a m굏odos  modernos  adem쟳 de una actitud favorable para 
usarlos.

  Tambi굈 se encuentran diferencias por condici줻 socioecon줺ica 
que, en este caso ha sido analizada a partir  de  la Encuesta de 
Seguimiento del Consumo de los Hogares (ENSECO), sobre ingreso y 
gasto  familiar, y la ENDES  sobre  la Tasa Global de Fecundidad 
real y deseada, relacionadas a trav굎 del grado  de instrucci줻. 
Es necesario aclarar que en el caso de  la  ENSECO  el  nivel de 
instrucci줻  comprende  al  jefe  de familia, en este sentido se 
asume  que existe una relaci줻 entre el nivel de instrucci줻 del 
jefe y la conyuge el resultado se encuentra en el Cuadro N�15.

                          CUADRO N� 15

                    INGRESO Y GASTO FAMILIAR, 
                TGF E INSTRUCCION JEFE DE FAMILIA          
                                                                    
旼컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
�      NIVEL       �              �            �   TASA GLOBAL DE   �            
�       DE         �  INGRESO A)  �  GASTO B)  �   FECUNDIDAD C)    �
�    INSTRUCCION   �              �            쳐컴컴컴컫컴컴컴컴컴캑
�                  �              �            �  REAL  �  DESEADA  �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴�

 Sin instruccion       190.72         180.00       4.7       2.9
 Primaria              212.18         211.93       4.5       1.9
 Secundaria            306.31         242.56       2.6       1.4
 Superior              338.00         317.50       2.2       1.8
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
FUENTE: A) Y B)ENSEC; C)ENDES                         


                             CUADRO N� 16

                 REGION AREQUIPA: PORCENTAJE DE MUJERES 
              ACTUALMENTE UNIDAS QUE USAN ANTICONCEPTIVOS 
             POR METODO ESPECIFICO, SEGUN NIVEL DE EDUCACION

旼컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컫컴컴컴컴컫컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컫컴컴컴컴컫컴컴컴컴컫컴컴컴컫컴컴컴컴쩡컴컴커 
�    NIVEL   �         �         �      �            �  TABLETA  �         � ESTERI. �  RITMO  �       �        �      �
�     DE     �  TOTAL  � PILDORA � DIU  � INYECCION  �  ESPUMA   � CONDON  � FEMENI. �  CALEN- � MOCO  쿝ETIRO  � OTRO �
� EDUCACION  �         �         �      �            � DIAFRAGMA �         �         �  DARIO  � CERV. �        �      �
읕컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴좔컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴컴컨컴컴컴컨컴컴컴컴좔컴컴켸

TOTAL            70.6      4.6     24.5      2.1          1.4        2.3       10.4      23.2     0.2     1.2     0.7   
  
Sin instrucc.    29.0      0.0      6.0      0.0          0.0        0.0        0.0      23.0     0.0     0.0     0.0
Primaria         59.6      2.9     17.8      0.7          0.0        1.5       12.4      20.7     0.0     2.2     1.5 
Secundaria       77.9      4.1     30.6      4.1          2.9        1.7        9.4      23.9     0.0     0.6     0.6
Superior         80.1      9.1     27.0      1.0          1.0        5.1       10.0      25.0     1.0     1.0     0.0
No Determin.     71.3      0.0     14.0      0.0          0.0        0.0       28.7      28.7     0.0     0.0     0.0

컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴
FUENTE: INEI, ENDES 1991-92                         
 

  Queda clara una relaci줻 directa  entre ambas variables. Ahora 
bien,  existir죂  un mecanismo de intermediaci줻  que no ha sido 
posible  medir y es seg즢 estratos cual es el nivel de consumo o
utilizaci줻 de m굏odos anticonceptivos, que como se ha dicho, es 
m쟳 adecuado para las familias de mayor nivel educativo.

  En el cuadro siguiente se presenta la informaci줻 sobre el uso 
de m굏odos anticonceptivos y el nivel educativo de la mujer.

  En  general,  casi  todas las mujeres casadas o unidas conocen 
alg즢 m굏odo anticonceptivo, sin embargo, s줹o el 70 %  hace uso 
de alguno de ellos, de estas el 24,5 % usa el DIU, 23 el ritmo y 
en menor medida la p죐dora u  otro  m굏odo. La esterilizaci줻 es 
un m굏odo  utilizado  por  el  10 %  de  mujeres. En t굍minos de 
diferenciales seg즢 nivel de  educaci줻  se  encuentra qu en las 
mujeres que no  tienen  instrucci줻  s줹o  el  29 % de ellas usa 
alg즢 m굏odo, mientras  que en aquellas que cuentan con superior 
o secundaria alcanzan casi  el 80 %. Por otro lado, las primeras 
hacen uso mayoritariamente del ritmo (80 %) y el resto del  DIU. 
Las  mujeres con mayor nivel educativo tienen una mayor diversi-
dad  de opciones, siendo las principales el DIU, ritmo, la este-
rilizaci줻, etc.; esto implica mayores  niveles de informaci줻 y 
de  confianza en el uso de m굏odos modernos. As죑ismo, es impor-
tante se쨅lar que a즢 existen marcados patrones de  machismo  en  
la  sociedad, los  que  impiden que los conyuges  permitan a las 
mujeres el uso de m굏odos permanentes o de larga duraci줻.

  Si  bien existe un elevado nivel de informaci줻  sobre m굏odos 
anticonceptivos, tambi굈 subsisten muchas distorsiones sobre los 
efectos  secundarios  generados por algunos de  ellos, ya que el
conocimiento  obtenido  no  necesariamente ha sido brindado  por 
especialistas;  situaci줻  que es m쟳 notoria en mujeres de bajo 
nivel educativo.


4.3. MORTALIDAD

  Las condiciones de vida de la poblaci줻 constituyen uno de los 
principales  factores  explicativos  de  las  tendencias  de  la 
morbimortalidad en la regi줻; as� como lo es tambi굈 el rol  que  
ha jugado el Estado a trav굎 de la  implementaci줻 de  pol죜icas 
sociales, en especial referentes a salud.

  Por  otro lado, los diferenciales de mortalidad est쟮 relacio-
nados con los niveles de desarrollo.  Tanto  el  pa죛   como  la 
regi줻 presentan significativos desequilibrios, existiendo zonas  
de alto nivel de concentraci줻 poblacional y de actividades eco-
n줺icas, las  mismas  que  generan  concentraci줻  de  servicios  
sociales b쟳icos y que por lo tanto reflejan condiciones de vida  
mejores que los promedios nacional y regional.

  Este hecho contrasta con  la situaci줻  que se presenta en las 
쟲eas rurales andinas,  y  tambi굈  algunas  de  costa, donde en 
general predomina una econom죂  familiar  de  subsistencia,  con 
limitado acceso a los mercados, lo que se  agrava  por la  insu-
ficiente infraestructura de servicios y  la  precariedad con que 
ellos  se  prestan.  En  ellas  la  calidad  de   vida   alcanza   
niveles  de  supervivencia,  y la mortalidad alcanza sus mayores 
niveles.

  Existe diversos indicadores del  nivel  de mortalidad, las m쟳 
conocidas  y  de  uso frecuente son la Tasa Bruta de Mortalidad, 
la Tasa de Mortalidad Infantil y la Esperanza de Vida al Nacer.2) 


4.3.1. LA TASA BRUTA DE MORTALIDAD EN LA REGION

  Este indicador ha presentado un significativo descenso en  los 
즠timos 20 a쨚s pues de valores superiores a 17 defunciones  por 
mil habitantes  en  1975, ha pasado a 8  en  1993;  significando 
una reducci줻 de la tasa en 50 % en menos de 20 a쨚s. En general 
estos resultados muestran que el n즡ero de defunciones ha dismi-
nuido, a pesar del incremento de poblaci줻.

  Este es un indicador grueso  de la mortalidad, pues no toma en 
cuenta  la  estructura  por   edades  de  la  mortalidad  y  sus  
implicancias.


4.3.2 LA MORTALIDAD INFANTIL

  La medici줻  de  la  mortalidad  infantil  se realiza teniendo 
en consideraci줻 el n즡ero de defunciones de ni쨚s menores de un 
a쨚 de edad por mil nacidos vivos,su uso es convencional y puede 
ser estimado de manera directa o indirecta.

  La   mortalidad infantil se  ha  utilizado, junto  con   otros 
indicadores, para  constru죚 죒dices de nivel de desarrollo o de 
satisfacci줻  de  necesidades   b쟳icas, porque se ha demostrado 
que existe una directa  relaci줻  entre  la  aparici줻 de enfer-
medades  y muerte en los primeros a쨚s de vida con las condicio-
nes socioecon줺icas del hogar y la comunidad en que el ni쨚 nace. 
Esto  al  margen  de  las  caracter죛ticas socioculturales de la 
familia de pertenencia.

  Si bien  no existe coherencia entre el resultado de la ENDES y 
el Censo  de  1993;  debido a que el tama쨚  de la muestra en la 
encuesta  para la regi줻 es relativamente peque쨅 2,783 personas 
por ello el valor obtenido es mucho menor, sin  embargo, lo  que 
queda claro  es  que se presenta una tendencia decreciente de la 
mortalidad infantil a nivel regional, a pesar que en los 즠timos 
20 a쨚s en nuestra sociedad se ha venido dando un  significativo  
proceso de pauperizaci줻, llegando a estimarse que el 60 % de la 
poblaci줻 peruana se encuentra en  situaci줻  de pobreza; lo que  
de alguna manera estar죂 reflejando que algunas de las causas de 
mortalidad  han sido controladas via pol죜icas de vacunaciones e 
inmunizaciones, y que las actuales causas de mortalidad obedecen 
a factores de car쟠ter  estructural , entre otros desnutrici줻.

                          CUADRO N� 17

            REGION AREQUIPA: TASA DE MORTALIDAD INFANTIL
                      1967-68; 1986-91; 1993

旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴커
�             A쩙              �                 TMI               �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴켸
             
            1967-68                             114 a)
             1972                               123 b)
             1981                                75 b)
            1986-91                            36.4 c)
             1993                              44.8 d)
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
FUENTES: a) La Mortalidad en las Provincias del Per�, INEI, Dic. 1977
         b) Estimaciones de Mortalidad en base a informaci줻 de los 
            Censos de 1972 y 1981.
         c) ENDES 1991 - 92, INEI, Set. 1992
         d) Per�, Mapa de Necesidades B쟳icas Insatisfechas  de  los 
            Hogares, INEI-Agosto 1994


                           CUADRO N� 18

            TASA DE MORTALIDAD INFANTIL Y ESPERANZA DE VIDA
                AL NACER POR PROVINCIA, 1967-68 - 1993

旼컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴쩡컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�
�                   �      1967 - 68        �          1993           �
�     PROVINCIAS    쳐컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴탠컴컴컴컴컴컫컴컴컴컴컴컴�
�                   �   TMI    �     e�     �    TMI     �     e�     �
읕컴컴컴컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴좔컴컴컴컴컴컨컴컴컴컴컴컴�
                                              
AREQUIPA                 94          56         34.4           63       
CAMANA                  119          53         42.9           61
CARAVELI                119          53         47.9           60
CASTILLA                157          47         56.3           59    
CAYLLOMA                262          38         76.0           55
CONDESUYOS              173          48         74.0           55
ISLAY                   101          56         40.4           61
LA UNION                240          40        113.7           53
컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴컴�


  Las condiciones seg즢 쟲ea  de  residencia  y provincia no son 
mejores ya que se presentan marcadas  desigualdades  seg즢  sean 
las caracter죛ticas de las provincias. Se cuenta con informaci줻 
para los a쨚s 1967 - 68 y 1993.

  La agrupaci줻 de estos  resultados  muestra  que los m쟳 altos 
niveles  de  mortalidad  se  encuentran  en  las provincias alto 
andinas de la regi줻, en donde predominan las actividades econ�-
micas  familiares  de subsistencia y son aquellas que se encuen-
tran con los m쟳  bajos  niveles de atenci줻  de  los  servicios 
sociales b쟳icos. Resulta significativo que  en ese  periodo  la 
disminuci줻 de la mortalidad infantil en la provincia de Cayllo-
ma ha sido mayor que la de La Uni줻, ello se explicar죂  por  la  
influencia de las acciones realizadas para el Proyecto  de Majes 
en esa zona y al mayor abandono en La Uni줻.

  Luego se puede encontrar un grupo intermedio que corresponde a 
las   provincias   de   costa  (Caman�,  Caravel�, Islay)  donde 
predomina la agricultura para el mercado.

  Finalmente, la provincia de Arequipa  con el valor m쟳 bajo en 
ambos a쨚s.

  Si  bien  esta  agrupaci줻  resulta  sugerente respecto de las 
caracter죛ticas  de  cada  uno  de  los   쟭bitos,  confirma  la 
tendencia general de que la mortalidad tiende a disminuir signi-
ficativamente a lo largo del per죓do. Sin embargo,es preocupante  
que las diferencias entre provincias resultan cada  vez mayores: 
en 1967-68  la  diferencia entre  Arequipa y La Uni줻 fue de 2,5 
veces, en 1993  esta es de 3,3 veces, quiere  decir que el ritmo 
de descenso no ha sido similar. Ello se podr죂 deber a  que  por  
mayor  inversi줻 o mejoras en la calidad de vida de la poblaci줻 
en  unos  lugares se habr죂 logrado disminuir significativamente 
la mortalidad,  mientras  que en otros  no  ha sido  as�, o bien 
porque  el  car쟠ter  de  la  concentraci줻  poblacional permite 
atender de manera m쟳  adecuada a los ni쨚s.

  Paralelamente  al  descenso  de la mortalidad, la esperanza de 
vida al nacer se ha incrementado, lo cual es l줳ico ya que si se 
sobrevive  los  primeros a쨚s  de   vida   se   tienen   mayores 
probabilidades de sobrevivir hasta los 50 a쨚s o m쟳.